Como ya hemos dicho alguna vez, en esta afición, para tener todos los relojes que pasan por nuestras manos habría que ser multimillonario. Lo que nos queda a los pobres es ir cambiando los relojes según va variando nuestro gusto.
A mí también me ha pasado no apreciar mucho un reloj hasta el día que lo vendes, y entonces empiezas a echarlo de menos.
Siento que eches de menos ya a tu DS, pero seguro que algún compañero lo estará disfrutando.
Y seguro que otro habrá que cubra el hueco...