Me produce sensaciones encontradas.

El hecho de que sus calibres sean IWC o JLC me los hacen muy apetecibles, y la estética de algunos no me disgusta. Pero no sé por qué no me llena cuando pienso que son relojes hechos a base de billetero y comprando calibres buenos por parte de una marca de ropa.

Habría que ver tambièn los precios. Porque sí te van a sangrar 3.000 € por un Pololo Rodolfo Lorenzo, me quedo con un Omega Coaxial, un IWC Cousteau de segunda mano, un PAM de segunda mano,...