Totalmente de acuerdo.

El problema es que lo que ocurrirá (ya está empezando a ocurrir) será que una parte de occidente sea la que viva como reyes a costa de la mayoritaria.

Explotar la miseria del tercer mundo ya no es suficiente para sostener este modelo.
Ahora la desigualdad y el desequilibrio (a gran escala) va a comenzar entre nosotros mismos.

El 80% de la renta está en manos del 20% de la población. Son datos actuales de nuestro país.
Es decir, la misma distribución porcentual que Brasil, por ejemplo.
Y esto es sólo el principio.

Nos ha parecido fantástico comprar productos baratos, hasta que ha ocurrido lo inevitable: que lo que nosotros mismos producimos y/o vendemos también se hace allí, ya no es comercial y no nos lo compran.
O hasta que la deslocalización de las empresas provoca que alguien de nuestro entorno se queda sin trabajo por ello.
Sólo entonces nos damos cuenta del monstruo que estamos alimentando.