Veo que hay más gente como yo. Lo malo es que a mi mujer no se le pasa una, es ahorradora y muy austera, da ejemplo y para colmo de números sabe un huevo.

Lo tengo crudísimo cuando quiero comprar un reloj nuevo: 1º porque se entera a la primera de cambio y 2º, porque siempre me dice que para qué quiero otro reloj.

La única forma de convencerla es sobornándola ; le suelo decir, mira que anillo más bonito, vamos a verlo, te queda de maravilla, cómpratelo, y si cae, ya tengo reloj.

Lo malo de la táctica del soborno es que me cuesta el doble, su regalo más mi reloj.

En fin que la vida es muy complicada y las mujeres más.

Saludos,