Gracias a ti, el lujo fue escucharte con atencion en Uhren sobre la ciudad donde se fabrican los Lange, aprendí un monton escuchando tus explicaciones sobre esa peculiar fabrica renacida como un Fenix de las cenizas de la Segunda gran Guerra y luego del regimen sovietico....estos alemanes saben trabajar a conciencia, son increibles.
Un abrazo y gracias; tu sonrisa perpetua y tu suave acento frances acompañara mis recuerdos de la quedada, siempre.