Hoy os vengo a hablar acerca del primer reloj flieger de mi colección. Se trata de un reloj de la marca Ticino con unos acabados muy dignos frente a la competencia.







Se trata, como iremos desgranando a continuación de un modelo Type A. Lo que inicialmente generó una tirada de 1.200 relojes producidos exclusivamente como herramientas para pilotos en la Alemania del 1941 se ha acabado convirtiendo en un diseño icónico y actual, que sigue llamando la atención y luciéndose en muchas muñecas de hoy en día. El dial Type A fue el primer paso, con un diseño sencillo, muy similar a un reloj convencional, mientras que el Type B fue un paso más allá, con una esfera interna con los marcadores horarios, simplificando su lectura.










LA CAJA




Nos encontramos ante una caja de 44mm fabricada en acero 316L con un preciso pulido. El grosor de la caja es modesto, con sus menos de 14mm y un ancho entre asas de solamente 20mm. Sobre la caja, luce un cristal de zafiro de doble cúpula que asegura una más que notable resistencia a los arañazos y maltratos del uso diario.







Nos encontramos frente a un dial negro, sin ningún distractor más allá de los marcadores. Muchos opinan que la ausencia de firma sobre el dial puede ser un punto negativo, pero en mi humilde opinión, despeja el dial y lo acerca a los modelos originales. Actualmente, hay más de una marca que mantiene la costumbre que ha adoptado Ticino, dejando su nombre y marca en un segundo plano, evitando emborronar la claridad y la fácil lectura que tenía la filosofía de estos modelos.







En cuanto al dial, contamos con los marcadores típicos sin ninguna alteración a la idea germana original. Contamos con marcas horarias en una fría tipografía de una sencilla lectura, sin floritura alguna. Adicionalmente, cuenta con marcas menores en cada uno de los minutos, sobre los que llega la punta de la aguja de forma precisa. A las doce, como no podía ser de otra manera, encontramos el histórico triangulo con sus dos puntos, coronando el dial.







Las tres agujas, por su parte, son uno de los detalles que más me gustan de la pieza. Se trata de una horaria y minutera con un diseño tipo espada. El contorno de éstas tiene un azulado que destaca sobre el dial. El color no es un añadido, sino más bien un homenaje a las agujas construidas en acero azulado de la época. Este detalle no es tan habitual verlo sobre un reloj y frecuentemente es característico de tiradas limitadas de fabricantes clásicos de relojes de pilotos. Personalmente, le da el toque justo de color a la pieza, con un brillo muy acertado. La aguja segundera, por su parte, tiene un diseño filiforme simple y elegante, que marca con precisión los segundos, característica indispensable en este tipo de modelo. Pese a su simple diseño, no se olvidaron de aplicar una generosa capa de lumen como veremos más adelante.







Si giramos el reloj, a las 3, encontramos su corona. Como viene escrito en los libros, el Ticino Type A viene con una corona tipo cebolla sin roscar. Es una corona bien acabada y que, nuevamente, viene sin firmar. En esta ocasión, no me hubiera importado ver grabado el logotipo de Ticino sobre ella. Vale la pena añadir que su manipulación es cómoda y tiene un grosor suficiente para poder darle cuerda sin dificultad.







Si volteamos el reloj vemos una trasera roscada. Ahora sí podemos leer claramente la marca del reloj, así como las habituales especificaciones. En el centro vemos el nombre de la marca y su correspondiente logotipo, mientras que en la periferia leemos su tolerancia al agua, el modelo en cuestión y el material en el que está construido.







Por último, vale la pena destacar el lumen de esta pieza. Como ya comentábamos antes, además de las tres agujas, todos los marcadores del dial contienen una generosa capa de Superluminova C1. Aunque sobre el papel no es lo más brillante del mercado, me sorprendió su potencia en la oscuridad y su durabilidad a lo largo del tiempo.













LAS TRIPAS




En el interior del Ticino Type A se encuentra un mecanismo Miyota 9015 de 24 rubís con 28800 revoluciones a la hora. Es un movimiento que ya conocemos, con una precisión aceptable y del que conocemos todos sus secretos. Cuenta con parada de segundero y tiene carga automática, de modo que no hará falta ir rotando la cebolla cada día para mantenerlo en movimiento.




En cuanto a la resistencia al agua, sus 10ATM no son nada impresionantes, pero no deja de ser un reloj de aviadores. Con ello, nos aseguramos la posibilidad de ducharnos e incluso bañarnos, pero mejor dejarlo fuera si vamos a sumergirnos.










LA CORREA




La correa es el punto menos agradable del conjunto. Se trata de una correa de 20mm de ancho, en piel de becerro negra y un pespunte sencillo de hilo blanco. Como todo flieger que se precie, cuenta con el conocido chapado a lado y lado de las asas, manteniéndose fiel a los modelos históricos en los que se inspira.







Se trata de una correa de más que aceptable calidad, pero tiene un acabado que no entra en sintonía con la caja. Su grosor es notable, pero su dureza es superior a la esperada, haciendo difícil que tome la forma de nuestra muñeca. Su acabado, ligeramente brillante, puede hacernos pensar que no se trata de piel genuina, pese a que así lo sea.








Por terminar de hablar acerca de la correa, cuenta con un cierre deployante. Ya sabéis que no es mi tipo de cierre favorito, en parte por mi inutilidad a la hora de usarlo. El hecho del cierre deployante junto con la baja elasticidad de la correa hicieron que se me antojara algo incómodo en su uso habitual. Aun así, la hebilla, por su parte, cuenta con la firma de la marca.













EN LA MUÑECA




Tenía verdaderas ganas de poder añadir un flieger a mi colección. Siempre andaba detrás de alguno que no se disparara de precio y que no se saliera del corte más clásico. Quería algo que mantuviera la mayor parte de las características de la época con unos buenos materiales y un movimiento aceptable. En el modelo de Ticino encuentro gran parte de lo que andaba buscando.




Sobre la muñeca, sus 44mm se comportan como un reloj grande y visible puesto al efecto que induce su dial que concentra toda la información en la periferia. Como ya he dicho, por su parte, la correa es algo molesta para mi gusto. Puede ser un caso aislado, secundario a mis 17mm de diámetro, pero su cierre deployante y la tensión constante que ejerce la correa hace que me incomode en la parte inferior de mi muñeca al posarlo en la mesa. Si bien es cierto que ya tengo en mente otras correas para poder alternarlas con la original, es el único detalle que no me convence de un conjunto que me ha gustado.







Sobre Ticino no tengo mucha información al respecto, solo he podido leer que llevan 8 años en el mundillo, trabajando con modelos inspirados en clásicos, u homenajes como suele decirse. Creo que su principal diferencia con otras marcas son los materiales y la construcción. Si ponemos en contexto lo que ofrecen y el cambio del dólar al euro, nos sale una buena relación calidad/precio.




El último apunte es acerca del lumen. Si bien el C1 no está en la cima de la luminosidad, creo que el modelo en concreto debe llevar más de una capa del producto, brillando por encima de otras marcas en mi relojero con la simple luz solar. Si bien no brilla como la casa Seiko u otros productos como Luxmento, sí que me ha sorprendido y me ha encantado el detalle del segundero tan delgado y tan brillante a su vez.













PUNTOS POSITIVOS:



  • Se mantiene fiel a la idea original de los clásicos de la Segunda Guerra Mundial, sin florituras y sin manchar el dial con su firma.
  • Materiales sobresalientes: si queremos un flieger que nos dure sin tener que apuntar a las marcas clásicas con sus manufacturas, es una opción muy válida.
  • Precio contenido: para lo que ofrece, el Type A de Ticino es un reloj asequible que tiene una relación calidad/precio superior a muchos competidores.






PUNTOS NEGATIVOS:


  • La correa no es lo mejor de la pieza: en mi humilde opinión, no está a la altura de la caja, pese a que personalmente no me gusten los cierres deployantes.