En esta ocasión hablaremos acerca de una pieza muy neoyorkina: el Classic Chronograph de Rebel Time.







La historia detrás de la micromarca es, cuanto menos, interesante. Shneur Lakein, fundador de Rebel Time, lleva a su espalda más de una generación de relojeros. Su historia se remonta en 1913, cuando su familia partió de Ucrania para dirigirse a Brooklyn, donde ahora ha establecido esta empresa. Sus principios son sencillos: diseños frescos y correas fabricadas en NY.




LA CAJA


El reloj viene presentado en una gruesa caja de carton que, para nuestra sorpresa, venía coronada con una nota impresa agradeciendo la compra y el apoyo en su primera colección.







Al abrir el paquete, nos encontramos con un reloj bien presentado, que destaca por su construcción en acero quirúrgico, de 44mm de diámetro y cristal de zafiro.







Como vemos, la tapa superior de la caja tiene unos sugerentes tornillos en su circunferencia que le conceden un aire desenfadado e industrial.




El propio dial está construido en acero, sin ninguna capa de color. Cabe destacar su diseño tipo sándwich, otorgándole cierta tridimensionalidad, así como un detallado bisel interno en el que se encajan los marcadores horarios. Sobre el eje central de las agujas se puede ver la R del logotipo de la joven marca, así como el nombre de la casa y el modelo que hoy nos ocupa.







Para sus funciones, el reloj contiene tres diales, a las tres, seis y nueve, concretamente. Mientras que la de la derecha cumple la función de indicador horario sobre 24h, la situada a las seis nos ofrece la función de segundero del propio reloj. Para la función de cronometraje tenemos el subdial a las nueve, que indicará los minutos calculados en la carrera actual. La calidad de la impresión, sin ser excelente, tampoco decepciona, teniendo en cuenta el rugoso fondo biselado sobre el que se ha decidido pintar los distintos marcadores. Las agujas, por su parte, cuentan con un negro ligeramente brillante y un acabado notable.







Entre las cuatro y las cinco encontramos una ventana con el fechador. Se trata de una ventana amplia, con la fecha inscrita en negro sobre blanco, que facilita su lectura. Una posición típica y un acabado muy satisfactorio.







Las tres agujas principales tienen un diseño en lápiz con una brecha en su interior. Un diseño atrevido y agradable. Su construcción en acero pulido, en las dos agujas principales, viene contrastado por una capa de rugosa pintura negra en su mitad exterior. El acabado, aunque atractivo, podría haber estado aplicado con una mayor fineza. La aguja segundera del cronómetro, por su parte, tiene un diseño más sencillo y un acabado en negro brillante, a juego con las pequeñas agujas de los subdiales ya citados.







Si tumbamos el reloj, veremos la botonería en la parte derecha de la caja. Como viene siendo habitual, encontramos una corona en el centro, firmada y sin roscar, con un grabado de buena calidad. Los botones del cronómetro funcionan como era de esperar, con el inicio y pausado con el botón superior, mientras que el reinicio se ejecuta pulsando el botón inferior del conjunto.







Antes de acabar el apartado, revisemos el detalle de la tapa trasera. A las espaldas de la caja encontramos una tapa roscada con un gran logotipo en negro dentro de un escudo. Me ha gustado este detalle en la personalización de la pieza. Alrededor de la misma, encontramos las características propias del reloj, como es la tolerancia de hasta 10ATM, nada mal para este tipo de diseños, pese a que debamos vigilar con su correa de cuero.









LAS TRIPAS


En el interior del Classic Chronograph se esconde un mecanismo de cuarzo con mucho recorrido: un*Miyota 0S20, con mecanismo cronógrafo. Sin ser un mecanismo novedoso, se trata de un cuarzo fiable y conocido. Todo su contenido viene comprimido en un grosor de poco más de 12mm, por lo que no se trata de un reloj grueso, haciéndolo cómodo de portar.









LA CORREA


El Classic Chronograph que he adquirido cuenta con una correa de cuero tipo vintage en marrón oscuro con pespunte en camel de*22mm de ancho. Es una correa relativamente delgada, lo que le confiere cierta flexibilidad adicional, con un acabado más que correcto. Dicho sea de paso, se trata de una correa artesana fabricada en Nueva York, un valor añadido para quien sepa apreciar la producción local.







Estos chicos de Rebel Time no pierden la oportunidad de firmar la hebilla, que además tiene un diseño estilizado y muy bien acabado.









EN LA MUÑECA


El Chronograph que presenta Rebel Time me parece un buena reinterpretación de un pilot para los tiempos más actuales.




Me parece un reloj con unos marcadores de un tamaño contundente, preservando el espíritu de la lectura sencilla, pero añadiendo funcionalidades crono que nunca vienen mal. Su diseño en plateado me parece muy acertado, incluso más que el resto de modelos disponibles, al preservar ese estilo industrial a la vez que, en la medida de lo posible, se mantiene elegante.







Se trata de un reloj bien construido y que, pese a su mecanismo de cuarzo nada espectacular, sí cuenta con un buen cristal de zafiro y unos componentes más que decentes para el precio y para ser, además, el reloj debut de una marca pequeña.




En la muñeca, notamos una caja de un tamaño más que correcto, sin llegar a hacerse grande. Su peso ligero y su flexible correa harán que sea una pieza cómoda desde el primer momento, a la par que funcional.




Se agradece, además, que la marca tenga el detalle del empaquetado tan cuidado. Pese a tratarse de algo genérico, la nota incluida tras el lazo que envuelve la caja le da una sensación de cercanía adicional que, al menos para algunos, es un punto a favor.







Rebel Time aún tiene mucho camino por delante, y ya está pensando en un nuevo modelo con mucho mejor aspecto sobre el papel. Pendientes de que lo presenten y esté disponible, solamente quiero acabar diciendo que es un placer ver como hay vida más allá de las copias de Daniel Wellington y los diseños planos y aburridos.




PUNTOS POSITIVOS:


  • Reinventando los pilot: una nueva interpretación de un diseño muy visto en el panorama actual.
  • Parte de producción local: pese a que la caja no corra la misma suerte, la correa ha sido fabricada de forma artesanal en Nueva York.
  • Más y mejores proyectos: parece que el Classic Chronograph es la primera de otras aventuras en proceso. Su siguiente diseño pinta especialmente bien y las características técnicas son más impresionantes que las del modelo de hoy.






PUNTOS NEGATIVOS:


  • Los acabados de las agujas no son su punto fuerte: nos falta una mejor aplicación de su pintura, aunque se agradece la textura rugosa que impregna las dos agujas principales.
  • Echamos de menos que no sea automático: así como su siguiente modelo apunta a ser automático, en este primer acercamiento se han decantado por un cuarzo Miyota.