Hoy os traigo una pequeña marca española llamada Pontier. Se trata de una empresa iniciada por un grupo reducido de emprendedores españoles.







Por ahora, la colección cuenta con una presentación de 38 modelos en cuatro acabados básicos de la caja, consiguiendo así una variedad de lo más interesante apta para todos los gustos.






LA CAJA




Nos encontramos ante una caja de 41mm de acero quirúrgico galvanizado, un material que es constante en las últimas reseñas. Su grosor es de 8mm, ofreciendo un aspecto con un balance justo entre solidez y elegancia. El cristal que lo cubre, por su parte, es mineral, sin llegar a ofrecer zafiro.







En el WILLIAMSBURG encontramos un dial en color hueso. Sobre su sobrio dial encontramos los ornamentos justos para mantener la estética simplista pero formal que pretenden acercarnos. El nombre de la marca, a diferencia de muchas otras ocasiones, se encuentra a las tres respecto al eje central. Se trata de unas letras que nacen en el propio dial, en lugar de incrustaciones, que se alinean perfectamente con el marcador de las 3.







El reloj cuenta, alrededor del mismo eje, con doce marcadores de acerco incrustado. Los marcadores alargados coinciden en acabado y color a la propia caja de la pieza. A parte de éstos, nada más ensucia la caja, que tiene un color agradable y armonioso con la correa que describiremos más adelante.




Encontramos tres agujas. Es agradable ver que no se olvidan de la segundera, muy útil en algunas situaciones del día a día. Mientras que las dos agujas principales tienen diseño en forma de lápiz y solamente una porción distal tiene pintura azul, su segundera tiene un diseño más original.







La aguja segundera está integramente pintada en ese tono azulado entre lo celeste y lo eléctrico, tallada en un diseño filiforme sencillo. Aun así, en su extremo no informativo, cuenta con la propia forma piramidal del logo de la marca.







Si tumbamos el reloj, en su lado izquierdo, encontramos una corona de lo más peculiar. Se trata de una corona triangular que coincide con la morfología del logotipo de la marca. En su parte inferior respecto a la caja, tiene una ligera hendidura que nos permite extraerla para accionarla, puesto que su composición carece de textura rugosa con la que poder extraerla sin su ayuda. Pese a la confusión inicial que pueda generar, el acabado es atractivo, original y, al fin y al cabo, funcional.







Si le damos la espalda al dial encontramos una tapa trasera atornillada por cuatro puntos. Sobre ella encontramos el logotipo y nombre de la casa. Arriba leemos la web oficial, cosa poco habitual. Debajo del logotipo vemos como se especifica que el reloj tiene un diseño*y ensamblaje en España.







Las agujas y el dial carecen de aplicación de lumen, algo que era de esperar por el estilo del reloj.






LAS TRIPAS




En el interior de los Pontier se encuentra un mecanismo de cuarzo japonés firmado por Miyota.







El conjunto, por su parte, tolera hasta 5ATM, una presión escueta pero suficiente para el día a día, sobre todo teniendo en cuenta el tipo de correa con el que se nos presenta el modelo.






LA CORREA




El ancho de asas de WILLIAMSBURG es de 20mm. En realidad, más que ancho de asas es el espacio que la marca ha dejado en el interior de la caja. El diseño en el que insertamos la correa es curioso, a la vez que elegante.







Tuve la suerte de poder adquirir una segunda correa para poder mostrar, en parte, la versatilidad de los colores de los diseños de Pontier. Ambas llevan un funcional y cada vez más frecuente sistema de cambio rápido, dejando atrás la necesidad de usar heramientas para tal menester.




La correa original del modelo se trata de una correa de ante de piel de vacuno italiana e hipoalergénica. Como punto original y distintivo, de las dos presillas típicas, una de las de WILLIAMSBURG cuenta con un color azul aguamarina, compartido con el tono de las agujas del mismo.







La cara interna de la propia correa tiene una capa con textura de cuero, en la que podemos leer el origen italiano de la piel en una de las dos piezas, mientras que en la otra no pierden la oportunidad de dejar escrito el nombre de la marca.







Como no podía ser de otra manera, contamos con una hebilla firmada de una presencia muy decente, con un cierre ancho, superior a lo habitual.







Como comentaba más arriba, la polivalencia de la caja le permite cambiar de correa entre colores similares, ofreciendo una gran versatilidad al conjunto.









EN LA MUÑECA




Hacía tiempo que no traía un proyecto nacional, y la verdad es que ha sido todo un acierto.




Tras haber probado otras piezas, hoy os traigo la más original de las que he encontrado en España hasta el momento, en cuanto a pequeñas marcas emprendedoras.




Se trata de un reloj que se aleja, por suerte, de la tónica habitual en cuanto a relojes de estilo Bauhaus. Se aprecia que han querido partir de un diseño propio, sin romper completamente con el estilo minimalista, resolviendo su colección con gracia y delicadeza.







Sus 41mm se notan cómodos, convirtiéndolo en un reloj apto para gran variedad de muñecas y, por supuesto, ambos sexos. No en vano, mi pareja ha sido la que más ha llevado el reloj los últimos días, cediéndome tras su prueba la pieza. Ambos coincidimos en la robustez de la construcción de la caja y un peso nada molesto de unos 50 gramos.




El diseño completamente circular y su grosor de 8mm, superior a la gama de relojes extraplanos inspirados en Daniel Wellington, le dan una mayor personalidad sin perder comodidad. Gran parte de este buen reposo sobre nuestra muñeca parece venir dada por la inserción de la propia correa que se adentra en la caja, en lugar de partir de unas asas convencionales. Ese detalle le da a las correas un aspecto de nato, con una mayor curvatura y adaptabilidad sobre la circunferencia de nuestra muñeca.







Pese a elegir el modelo WILLIAMSBURG, la colección tiene otras combinaciones interesantes, mezclando colores de diales y correas de ante de lo más variopintas. Las correas, pese a la fragilidad que genera el ante con el uso diario, se muestran bien acabadas y con unos tratamientos que le ofrecen unos colores muy sobrios y bien combinados con el color de la caja. Debemos advertir que en la caja del reloj se hace referencia a correas de acero, pero que aun están por llegar. Desde aquí esperamos la llegada de esas milanesas que pueden quedar especialmente bien con algunos modelos en concreto.




Antes de acabar, y aunque no es la finalidad de la reseña, quería mostrar como le sienta el ante a otro reloj de la colección. Fue una revelación para un servidor probar una correa de este estilo en un reloj con un estilo tan distinto al que hoy nos ocupa. Los resultados, para mi humilde gusto, son sorprendentes y agradables a la vista:







En definitiva, una marca que está empezando y ha dado su primer paso con un diseño propio y bien construido. Ante una caja contundente y un diseño minimalista que no cae en la banalidad de los Bauhaus eternamente clonados en el mercado actual, Pontier nos ofrece unos cuarzos a precio relativamente contenido, con una construcción más que notable y unas combinaciones de colores poco ortodoxas. Sin duda, una opción a tener en cuenta si se busca un reloj desenfadado que no tenga mecanismo automático en su interior y venga de la mano de una empresa nacional y emprendedora.








PUNTOS POSITIVOS:




  • Caja de construcción imponente: nos encontramos ante un diseño circular y suficientemente grueso para transmitir unas sensaciones de resistencia.
  • Diseños atrevidos: con buen gusto, encontramos 38 diseños armónicos sin caer en la monotonía. Gran combinación de colores y correas de ante.
  • Correas de notable calidad: no estoy acostumbrado a correas de buena calidad en relojes de estas gamas, y Pontier apuesta por el ante y unas correas de aparente durabilidad.






PUNTOS NEGATIVOS:



  • Echamos en falta un cristal de zafiro que acompañe al reloj para una mayor durabilidad.
  • La falta de milanesas: pese a que en su caja aparece la idea de que fabricarán milanesas, nos genera ansiedad e intriga no poder disfrutar de ellas en este momento.