Siempre hablamos de relojes, correas y más relojes, pero a veces nos olvidamos de lo difícil que se hace transportar parte de nuestra querida colección cuando queremos sacar de paseo a nuestros accesorios allá donde vayamos.







Esta vez quería hablaros acerca de una pequeña empresa rusa que ha empezado a comercializar unos estuches de viaje con mucho encanto y con una artesanía que denota calidad y buen gusto.







N&N Watchcases es una empresa fundada por Nikita Gareyshin que, a través de redes sociales, ya se ha hecho un hueco en esto de la relojería. Su propuesta es sencilla: unos estuches de viaje con capacidad para dos o tres piezas fabricados de forma artesanal con materiales resistentes a la vez que delicados con su contenido.







En su tienda ETSY encontramos tres modelos, dos de ellos para guardar dos relojes y un tercero con capacidad para tres. Aun así, tienen varias cosas en común: todos ellos están fabricados principalmente en algodón de trenzado grueso pero elegante con un acabado natural, sin decolorar. Además, usan ante en el color que más guste al comprador, pudiendo elegir entre un marrón anaranjado o un verde oliva que fue el que más me atrajo. Para finalizar, y en el mismo color que el ante ya mencionado, el estuche acaba con un bonito cordón de cuero.












Supongo que a más de uno le pasará que no puede, por mucho que nuestra pareja quiera, salir de viaje con un solo reloj. Buscaba algo que no pesara, que no abultara, pero que mantuviera lo esencial: transmitir que protege a lo que envuelve y lo cuida con la delicadeza que merece. Finalmente, y tras mucho buscar, di con el Instagram de este atractivo producto, viendo que su ante parecía cuidar bien a los relojes y el grosor de su algodón me ofrecía protección sin tener que llevar estuches rígidos que, al fin y al cabo, iban a viajar envueltos en toda la ropa de cualquier maleta de equipaje de mano.







En definitiva, un estuche recomendable que se puede adquirir a un precio asequible para los materiales y la dedicación que conlleva un producto hecho a mano. No podría cerrar sin alabar la dedicación con la que envían el producto, sellado con cera y con una bonita postal incluida, la cual viene firmada por el artesano que realiza los estuches, además de un buen colchón que protege al producto comprado.