Tras unas semanas de inactividad os traigo unas impresiones acerca de una maravillosa vendedora de correas y productos de piel de una calidad digna de comentar.





Se trata de Martú Leather, una pequeña tienda establecida en Chile que se dedica especialmente a las correas de relojes, aunque también cuenta con algún accesorio adicional. Una tienda en la que podemos encontrar peletería de orígenes muy diversos con unos acabados que, como veréis a continuación, dejan poco margen a la excusa.




De entre la variedad que ofrece su tienda, podemos encontrar correas de muchos estilos distintos. En su catálogo encontramos correas finas y flexibles de corte vintage, muy apropiadas para fliegers y otros relojes militares que no necesitan resaltar su caja contundente.





Pese a su delgadez, tanto su pespunte como el corte de la piel es preciso y buen acabado. Una de las correas más delgadas y cómodas que han pasado por mi muñeca.








Para los amantes de Panerai y similares, no faltan correas gruesas y abultadas para poder mantener las formas a cajas tan contundentes como las nombradas. Debo decir que, pese a no ser mi estilo de correa habitual, la he sentido más cómoda de lo esperado, adaptándose de forma adecuada pese al grosor del cuero. Desde luego la recomendación es ponérsela a una caja suficientemente grande como para ser apropiada, como el vistoso Dive Master de Grupo Gamma.











¿Qué sería de una peletería sin una nato en piel? Aquí encontramos una correa con un acabado brillante y un grosor contenido. Se trata de cuero auténtico por lo que no es tan fina como en los casos del cuero conglomerado que podemos adquirir por eBay de distintos compradores. La calidad en el corte y el cosido impresionan. Unido a un Seiko 5 le da un aspecto elegante a la vez que robusto.











No faltan detalles a la hora de dejar la imprenta de su marca, sellando de forma contundente la piel, cosa que hará recordar su tienda cuando nos vistamos con el reloj.





También nos ofrece un corte más cercano a las famosas Liberty. Con un grosor parecido a las nombradas, en este modelo encontramos unos bordes bien acabados, un pespunte grueso y firme y una elasticidad que no se puede describir en palabras ni mostrar en las fotografías. Desde luego, nada comparable a otras correas de corte comercial.








Adicionalmente, me gusta el tratamiento aplicado que le otorga cierta uniformidad y desenfado, muy apropiado para relojes de índole militar, perfecto para un Laco.








La dedicación de Andrea en su trabajo es reseñable, así como la comunicación en todo momento. No solo permite pedidos personalizados hasta el mínimo detalle, sino que ha participado en algunos proyectos limitados variopintos y exóticos. Cabe destacar que se agradecen las pequeñas etiquetas que se incluyen, en las que aparecen las medidas y las recomendaciones clásicas de cuidado, para poder alargar su vida útil al máximo.





Sin duda, una referencia a tener en cuenta para aquellos que, además de no tener problema a la hora de pagar por un reloj, sabemos que los pantalones son una parte poco menos importante que la caja. Unas correas hechas para durar y de unas materias primas sobresalientes.