Por fin podemos echarle el guante a la nueva creación de Luxmento Watch Company para este 2016, el modelo Dyplon.





En esta ocasión, LWC se aleja del buceo pero se mantiene en lo militar, haciendo un reloj táctico con doble corona del que hablaremos en detalle en esta entrada.


En esta ocasión, he recibido la herramienta en la caja plástica, la cual cierra de forma correcta, aunque no proteja de la entrada de agua. Dentro de ésta, el reloj va perfectamente acolchado, sin queja alguna de su presentación.





LA CAJA




De nuevo nos presentan una caja con magníficos materiales y muy buenos acabados. El material del caparazón de este modelo vuelve a ser acero 316L, conocido por su resistencia y tenacidad frente a los maltratos del día a día, así como su zafiro en el cristal. El tamaño de la caja es de 42mm por 48mm, aunque más adelante comentaremos las impresiones que estas medidas generan en la muñeca.



Si miramos de frente al dial veremos que no le falta información, sin llegar a parecer una esfera recargada ni rococó. Se trata de un dial en negro, aunque puede elegirse en plateado, color en el que contamos con el bisel interno del que hablaremos más adelante.



En cuanto a marcadores, Dyplon cuenta con unos marcadores grandes que indican las horas AM. En un radio más cercano al centro, tenemos la terminología PM para las horas, y, por último, muy cercano al bisel, tenemos los minutos marcados en periodos de cinco en cinco. Para acabar de señalar, el modelo cuenta con marcadores rectangulares con cierto relieve*totalmente lumeados cada hora, con un tamaño mayor en los ejes cardinales. Como veis, no nos falta ayuda alguna para leer de forma rápida e inequívoca la hora que nos ofrece el reloj.


Cabe destacar que la impresión de los marcadores es notable, y que algunas fotos han sido tomadas a grandes aumentos.



Bajo el eje central, por su parte, tenemos el nombre del modelo con una tipografía simple y clara, y su resistencia al agua de 120m. Si nos vamos a las 4, encontramos una ventana indiscreta en la que podremos leer la fecha numérica, con cifras en negro sobre fondo blanco. Habrá quien opine que prefiere un fondo acorde con el dial, pero creo que el contraste que ofrece puede justificar esta decisión y ofrece una lectura clara sin ocupar demasiado en la esfera. Cabe remarcar, por otra parte, que la fecha no es excusa para prescindir de marcador lumeado a las 4, que disminuye de tamaño pero no desaparece.



La aguja horaria y el minutero cuentan con un diseño Kolbenform, en color blanco y con un aplicado manual de Superluminova X1. El segundero, por su parte, tiene un diseño simple y lineal, y no cuenta con aplicación luminiscente.



Detalle de la aguja minutera, donde se aprecia la aplicación de lumen.


Si miramos al reloj por su parte derecha veremos sus dos coronas, así como el detalle de incluir agujeros en las asas para facilitar el cambio de correas.



Como podéis ver, ambas están firmadas y con una textura rugosa con patrón en malla que se agradece a la hora de accionarlas. Mientras que la que nos permitirá modificar la hora tiene el logotipo de la casa a todo detalle y está roscada, la que nos permite mover el bisel interno cuenta, precisamente, con un detalle circular que recuerda perfectamente a la forma que ocupa el bisel interno dentro de la esfera pero no está roscada. De nuevo, se agradecen los grabados de alta calidad y, personalmente, me gusta más ese atractivo logotipo por encima de las iniciales LWC del Naylamp. ¿Qué os parece?



Usando esa segunda corona, podemos mover un precioso bisel interno plateado. Una característica muy demandada que asegura una menor probabilidad de mover el indicador del bisel con el movimiento de nuestra muñeca. En él, veremos marcas lineales cada cinco minutos, con su correspondiente marcador numérico. Además, cuenta con una marca triangular a las 12 con una aplicación generosa de lumen, para que sea siempre visible.





Si ponemos al reloj de cara a la pared, veremos una trasera que no escatima en detalles:





En la parte trasera, gobernada de nuevo por un gigante logotipo de la marca, tenemos información de la pieza rodeando esa icónica imagen. Nos informa de su cristal de zafiro, que además tiene un tratamiento antireflejante muy útil, así como su resistencia al agua (12ATM probadas) y a la vibración (consiguiendo el estándar suizo NIHS 91-10). Obviamente, lleva la mágica palabra Superluminova, pudiéndose añadir una capa de X1 si así se desea, y os mostraré a continuación.



En una comparativa rápida, podemos observar que, frente a su hermano Naylamp 300m que no brilla precisamente poco, la capa de X1 le da un paso más de luminosidad y de, sobre todo, duración en su luminiscencia. En definitiva, el Naylamp brilla que da gusto, pero sobre el X1 solo puedo soltar bondades.




LAS TRIPAS




Este modelo no cuenta con mecanismo automático, por el contrario, se han decantado por un Ronda 515 altamente conocido. Vale la pena recordar, como dijimos más arriba, que cuenta con un buen aguante a las vibraciones, con la denominación NIHS 91-10 que permite hasta vibraciones de 60 segundos acumulados al día. ¡No sufráis al menear este Dyplon! En cuanto al agua, sus 12 atmósferas no son nada impresionantes, pero nos ofrecen seguridad en el uso diario, relevando las inmersiones a otros modelos.





LA CORREA




El nuevo modelo cuenta con una configuración de correa negra en caucho o bien en zulu. Personalmente, me decanté por la zulu, puesto que ya conocía el caucho de la marca, que podemos ver en la reseña del Naylamp, y me parecía una correa más adecuada para el corte militar del reloj.



Se trata de una correa con un buen trenzado y que cuenta con cinco anillas de acero. El grosor es considerable, impresionando de ser resistente, aunque abultando más en la muñeca.



Desgraciadamente, la correa no cuenta con firma alguna en la hebilla. Un punto que molestará a algún seguidor, a sabiendas que LWC es una marca que suele dejar su nombre escrito, o su atractivo logotipo, allá donde puede. Vale la pena remarcar que, aunque el espacio es reducido, parece que las iniciales de LWC podrían caber, como lo hacen en la correa de caucho.




EN LA MUÑECA


En resumen, la experiencia con el nuevo modelo ha sido una evolución natural y esperable de la marca. Tras un reloj de buceo, éste mantiene su aire militar y se centra en un modelo con aires tácticos. Lo que sí que parece inamovible en Luxmento es la calidad de los materiales y el detallismo en su diseño. Si bien la correa no es nada exclusiva, el conjunto transmite unas sensaciones de alta calidad.



El reloj se antoja cómodo, con una caja muy esférica y algo más gruesa de lo que cabría esperar, que se justifica por el bisel interno. No se hace pesado durante el día, aunque tampoco es un reloj liviano.




Acerca del tamaño, quería remarcar que aunque son 42mm en su parte más estrecha, es un reloj que no ofrece la contundencia que ofrecen otros 42mm. El bisel interno, con ese color plateado que ayuda más a ello, dan el efecto de achicar sus dimensiones. Así, si tienes una muñeca pequeña y no te atreves con relojes de esta envergadura, Dyplon aparentará ser un poco más pequeño de lo que es, sin dejar de ocupar sus cuatro centímetros. En resumen, creo que ese bisel estiliza el tamaño ayudando a verse algo más pequeño de lo que es, sin dar las sensaciones de los clásicos 37mm de otros modelos.



Por ir acabando, creo que es un modelo que llama a gritos que lo vistamos con una correa nato o una zulu. Además, el diseño elegido para el modelo, le permite tolerar una gran cantidad de diseños y colores. Hasta el momento, personalmente, le he probado una clásica Bond y una verde oliva. Sin duda, un reloj polivalente.







PUNTOS POSITIVOS:

  • Diseño renovado: el corte del Dyplon se antoja moderno y cuidado, poniendo punto y aparte respecto a sus hermanos, sin olvidar la polivalencia en cuanto a correas que ofrece su aspecto táctico.
  • Calidad/precio difícil de superar: sobre todo teniendo en cuenta el precio de lanzamiento.
  • Superluminiscente: la posibilidad de X1 es una opción que merece la pena valorar.


PUNTOS NEGATIVOS:

  • Puede parecerte más pequeño: ese efecto óptico que genera el bisel interno puede dar extrañas sensaciones en los que buscan relojes grandes.
  • Zulu sin firmar: falta algún grabado en la correa para recordarnos la marca.