Tras más tiempo del deseado, os traigo mis sensaciones acerca de mi primera pieza de una gran marca como es la alemana Laco.



Como no podía ser de otra manera, me decanté por un modelo original, un flieger en toda regla, sin perder un toque de originalidad con los colores. En definitiva, hoy os traigo un flieger Type B con detalles naranjas. Algo atrevido pero clásico para darle un toque de color a mi colección.Como ya habíamos comentado, los Type B aparecieron para reemplazar a los Type A, aportando un segundo círculo concéntrico con información horaria de una lectura aún más rápida y sencilla.



No hace falta abrir la dotación para darse cuenta de que las cosas van a estar bien hechas. Se denota la calidad empezando por la caja y, como veremos, acabando por cada parte de la propia pieza.






LA CAJA



Palermo cuenta con una caja totalmente circular de acero inoxidable de 42mm sin contar la corona y un acabado mate. Se tratan de unas dimensiones canónicas y muy conocidas. Su grosor se sitúa en los 13mm, un volumen superior al de muchos competidores, pero que mantiene su espíritu genuino y le da el aspecto que, en mi opinión, quiere transmitir. Todo el conjunto viene coronado por un cristal de zafiro plano que nos permitirá maltratar al reloj con las inclemencias del día a día.



Si empezamos por el centro del negro y sobrio dial, encontramos la firma de la marca, incluido su año de inauguración, en un blanco que se diferencia del resto de detalles que iremos viendo a continuación. La característica tipografía de Laco se lee de forma nítida con una impresión que desprende calidad, que solamente comparte habitación con un orgulloso MADE IN GERMANY a las seis.



Sin desplazarnos mucho del centro, encontramos el primero de los círculos en un blanco puro y contrastante con el negro dial. Dentro del mismo, vemos la información horaria en formato 12 horas en una tipografía fría como el acero, sin florituras, y en un radiante y saturado naranja militar. Todo ello invita a la rápida y cómoda lectura.



Acercándonos al margen del dial encontramos marcas cada 5 minutos coronadas por una ya más que histórica flecha apuntando al cielo. Como no podía ser de otra manera, se mantiene la tipografía y el eléctrico colorido.



Sobre el dial no encontramos ningún distractor que pudiera molestar a un piloto, ni a un oficinista, ni a un cirujano. El dial mantiene su sobriedad como solo los flieger saben hacer, sin fechadores, a sabiendas de que conocemos el día en el que vivimos.



En cuanto a las agujas, contamos con una horaria y una segundera en formato espada en color naranja. Su contorno tiene un acabado negro mate, pero pronto pasamos al color que predomina en el modelo Palermo. Como viene siendo indispensable en este modelo, la aguja horaria acaba justo sobre la fina línea blanca que encierra a los marcadores horarios, mientras que la minutera se estira hasta los límites del dial. Por su parte, la segundera es íntegramente anaranjada, con un diseño filiforme y una longitud que sobrepasa a la minutera, llegando a coincidir con las marcas del dial para una máxima precisión.



Si hablamos del aplicado lumen, se trata de Superluminova naranja. Vemos que la aplicación no se encuentra solo en sus tres agujas, sino también en cualquier marcador que podamos ver sobre el dial. El color naranja puede apreciarse tras un día de uso normal de una forma bastante evidente cuando cae la oscuridad.



Es momento de dejar el dial y situarnos en el lateral del reloj. Allí encontraremos una bonita corona de cebolla, sin roscar, pero con un excelente acabado de su grabado. Se trata de una corona fácil de accionar, que no resbala y que tampoco protuye en exceso como para molestar en nuestra muñeca.



La tapa trasera del conjunto no se aleja del estilo del modelo. Encontramos un diseño simplista pero elegante con una amplia ventana para un visionado angular del mecanismo. Alrededor del cristal, leemos sus materiales y la aprobada tolerancia al agua de 5ATM.







LAS TRIPAS




En esta unidad encontramos un mecanismo Miyota 821A. Se trata de un mecanismo con carga automática y manual, de 21 rubíes y con una alternancia de 21.600 revoluciones a la hora. Para coronar los notables atributos, cuenta con una carga de unas 40 horas.



Evidentemente, no se trata del ETA 2824 que integran otros modelos, pero se trata de un buen mecanismo con características poco criticables y fiabilidad más que contrastada. Por otro lado, si optamos por las tripas suizas que usa la misma marca, obtendremos mayor suavidad en el segundero y cierto aumento en la más que aceptable precisión del modelo que nos ocupa.






LA CORREA




El Laco Palermo cuenta con una correa de vacuno negra de un grosor bastante impresionante con un pespunte naranja, en consonancia con todos los indicadores ya comentados. El ancho del cuero es de 20mm, alejándose de los impuestos 22mm y manteniéndose fina pero presencial en la muñeca.



Como viene siendo habitual en los fliegers, no faltarán aquí los dos remaches metálicos por cada lado. Se trata de unos insertos en acabado mate que combinan con el de la propia caja.



No podía faltar la firma en su hebilla, con un grabado sutil pero bien definido, en su archiconocida tipografía.







EN LA MUÑECA




Mucho he tardado en adquirir una pieza de la marca. La verdad es que han sabido mantenerse en el mercado desde sus inicios, y eso no se hace por accidente.




Desde 1925 llevan creando relojes con fines que han ido cambiando del utilitarismo al estilismo e incluso el coleccionismo puro y duro. En cualquier caso, llevan casi una década indicando la hora a entusiastas del reloj de todo el mundo.




Si bien la pieza que os traigo no es la más ortodoxa de su colección, es cierto que tienen un catálogo amplio. En cuanto a sus modelos clásicos, es agradable observar como tenemos modelos de cuarzo con un precio muy asequible y otros modelos con manufactura y mecanismos no aptos para todos los bolsillos. En resumen, Laco ofrece un nicho muy amplio y diversificado.




En cuanto a la pieza que hoy nos ocupa, fue un placer cogerla entre mis manos. Se trata de un reloj pesado, contundente y con una correa que no es para menos. El conjunto en sí demuestra un diseño fiel a sus orígenes, en el que la finura y el estilismo no eran una prioridad. Curiosamente, pese a no serlo, sus diseños llegaron para quedarse y se mantienen en los cánones actuales de la moda para muchos usuarios.




La correa es cómoda, pero cuidado con las muñecas delgadas. Si tienes un diámetro de 17cm o menos, puede que su correa no tenga agujeros suficientes. En parte, no debemos olvidar el peso del conjunto, que hacen que la pieza pueda bailarnos en la muñeca con mayor facilidad que piezas más livianas. En mi caso, con 17cm aproximadamente, el reloj me ajusta de forma cómoda en su último escalón.



En cuanto el grueso cuero coge la forma de nuestra muñeca, estamos listos para disfrutar. El reloj en sí, cumple su función a la perfección. Sí, su misión era y es ofrecernos una lectura rápida y sencilla de la hora. En ese aspecto, no hay quejas. Las agujas llegan, evidentemente, allí donde tienen que llegar. Se ajustan a los diámetros establecidos y los colores incluso ayudan a su lectura.




Acerca del color, el naranja usado es un tono muy radiante y llamativo. Se trata de un color que definiría como muy táctico o militar, un color que está elegido para ser visto, para llamar la atención del usuario y de quien lo rodee. Se lee a la perfección y podríamos definirlo de cualquier modo excepto como apagado. Por su parte, el lumen también mantiene ese color, siempre que no lo carguemos de forma artificial, donde empieza a perder esas tonalidades y muestra una coloración más verdosa:





Así pues, en resumidas cuentas, estoy encantado con la elección. Creo que es un modelo que se sale de la tónica clásica sin pisar lo sagrado, que es el diseño clásico de los flieger de hace casi un siglo. El color le da un plus de desenfado, pero también un plus de frescura, sin perder un estilo evidentemente militar. La calidad que desprende cualquier unidad de la casa hace que un Laco, cualquier Laco, sea una buena elección y un must have en algún rincón de nuestro relojero, por pequeño que sea, en la esquina donde el diseño, la historia y la dedicación se dan la mano con armonía.






PUNTOS POSITIVOS:


  • Modelo clásico reinventado: el cambio en su paleta de colores renueva un diseño muy conocido por los aficionados.
  • Componentes duraderos: si algo define a Laco es su selección de materiales y su cuidadosa calidad de construcción, todo garantía de durabilidad.
  • Precio contenido: nos encontramos ante un modelo intermedio en el amplio abanico de modelos que ofrece la marca, con un mecanismo automático no ETA pero con una fiabilidad incuestionable.






PUNTOS NEGATIVOS:


  • Caja gruesa: el grosor de 13mm en su caja puede parecer excesivo. Para algunos será demasiado fiel a sus raíces, aunque siempre participa en el aspecto que irradia la pieza, otorgándole un estilo vetusto y agresivo.
  • No haber comprado un Laco antes: es un arrepentimiento que siempre llevaré encima. Se trata de una casa que nos ofrece una gama de precios y modelos suficientes para saciar a cualquier aficionado a la relojería. Con una mayor o menor inversión, merece la pena tener una pieza de una casa tan histórica como esta donde la calidad es un estandarte.