Hoy hablaremos acerca de una marca noruega en la que se une el minimalismo y la calidad de componentes. Se trata de Harper & Brooks con su modelo*STÅL.







El modelo presenta unas líneas sencillas y limpias que le otorgan unas características óptimas para ser usado por ambos sexos. Aun así,*STÅL se puede adquirir en acabado PVD, acero pulido u oro rosa. En mi caso, decidí optar por el acabado más femenino de los tres para poder, de nuevo, usar una muñeca femenina de modelo.









LA CAJA




La minimalista caja cuenta con pocos pero bien acabados detalles de los que hablar.







Se trata de una caja de 40mm de diámetro construida en acero 316L con un acabado de oro rosa en un tono apagado y brillante en su justa medida. El grosor, por su parte, se queda en tan solo siete milímetros. Sobre la caja reposa un cristal de zafiro que asegura una visión limpia y lejos de arañazos durante mucho tiempo.




El dial tiene un fondo blanco. Sobre el eje central se puede leer el nombre de la firma que produce el reloj en una impresión de excelente calidad.







Los marcadores que vemos alrededor del reloj mantienen la sencillez del conjunto. Contamos con marcadores lineales impresos en negro a cada minuto, intercalándose con insertos en oro rosa algo más alargados cada cinco minutos. Nada que sobresalte en originalidad pero que denota un acabado de una calidad intachable.







Sobre el dial, nada más puede desviar nuestra mirada. Solamente encontraremos dos agujas *para indicar hora y minuto. Dentro del minimalismo del modelo, se ha prescindido de la tercera aguja y de cualquier tipo de fechador que ensucie el blanco fondo del*STÅL. Nos encontramos con unas agujas con un diseño Daphine de corte clásico y bañado en oro rosa con unos acabados en armonía con lo anteriormente descrito. Se ha decidido mantener visto el eje sobre el que giran las mismas, apreciándose en el centro de la caja.







En su cara lateral, a las tres, encontramos la corona sin roscar de solamente cuatro milímetros de diámetro. Una corona minúscula, con un equilibrio entre funcionalidad y minimalismo. Debemos aclarar que se puede manipular de forma relativamente sencilla y que su tamaño, acorde con el grosor de la caja, es muy adecuado. Por sus dimensiones, no cuenta con la firma.







Si volteamos la caja, encontramos una tapa de acero atornillada*con unos detallados y atractivos grabados. Sobre el centro, predomina un grabado que dibuja parte del Ayuntamiento de Basilea.







Alrededor del edificio encontramos las características del reloj, especificando que su movimiento, efectivamente, es cuarzo suizo.









LAS TRIPAS




Las finas tripas de*STÅL cuentan con un mecanismo de cuarzo fabricado por Ronda. Se trata del modelo 762, sin complicaciones que remarcar.









LA CORREA




Contamos con una correa milanesa de 20mm de ancho. El reloj está ofrecido también con correas de lana muy interesantes, así como correas de piel diseñadas y fabricadas por*Tärnsjö Garveri, peletero noruego de renombre.







En nuestro caso, contamos con una atractiva milanesa de delicado trenzado.







La correa cuenta con un sistema de cambio rápido que prescinde de herramientas adicionales para retirar la milanesa y cambiar los pantalones del reloj. Cada vez es más habitual este tipo de mecanismos que propician el intercambio de correas.







Para cerrar la milanesa, contamos con un cierre a presión ajustable al diámetro de nuestra muñeca. Un sistema fiable y sencillo que permite que el reloj se amolde sin problemas a los diferentes tamaños de muñeca.







Por último, cabe destacar que, curiosamente, su cierre no cuenta con la firma. Una lástima no personalizar un elemento tan comunmente firmado por las distintas marcas, añadiendo un punto más de personalidad al modelo.









EN LA MUÑECA




Tanto a la usuaria del reloj como a mí nos ha gustado mucho el acabado del reloj. Si bien es cierto que el precio no es para esperar menos, nos encontramos ante una pieza acabada de manera formidable. Solo hace falta abrir la detallista y atractiva caja azul para ver que el reloj tiene una presencia impecable, se trata de un reloj de intachable calidad.




Aunque los materiales son tan buenos como cabría esperar, no nos encontramos ante un reloj automático. Por su parte, se decidió por usar un movimiento con nombre propio de la casa suiza Ronda. Sin esa elección se verían incrementados los vertiginosos 7 mm de grosor.







El diseño, como Harper & Brooks define, es claramente minimalista. Aun así, nos encontramos ante un dial limpio, com unos marcadores bien incrustrados y unas agujas, a mi entender, acertadas y originales. Lejos de agujas planas y aburridas, se opta por un estilo clásico conocido como son las Dauphine.




En cuanto a su correa, se amolda como cabría esperar. Una milanesa de gran calidad y de un atractivo trenzado le queda como anillo al dedo a la fina caja de STÅL.




Antes de acabar, no podemos dejar de hablar del bañado en oro rosa del acero de la unidad. Han pasado ya varias semanas desde que recibimos el reloj. Su uso ha sido relativamente continuado, sin demasiados miramientos hacia las abrasiones diarias y el maltrato que puede sufrir una muñeca en un trabajo manual, con intensas pasadas por agua y lavados con jabón e incluso alcohol. Tras tal batalleo, debemos remarcar la buena durabilidad y tolerabilidad hacia las agresiones del propio reloj. Olvidemos desgastes en su brillante y rosado color, ya que no parece que vayan a aparecer en el reloj. Si bien es cierto que, como decíamos antes, es lo que cabría esperar de una marca y modelo de tal rango de precio.







En definitiva, un modelo minimalista y funcional que nos servirá en incontables ocasiones. Una marca que ofrece tres acabados distintos, para gustos dispares. Unos materiales notables que justifican, solo parcialmente, el precio del reloj. Una opción a tener en cuenta de una marca poco conocida que, pese a moverse en unos rangos de precio por encima de la media en este tipo de relojes, también ofrece una calidad superior a la media y que, al menos por el momento, podemos asegurar que promete una durabilidad suficiente como para tenerla en mente.






PUNTOS POSITIVOS:


  • Calidad de materiales: no podemos reprochar la calidad de los materiales y los acabados de los distintos componentes.
  • Minimalista con personalidad: lejos de otros modelos, nos ha gustado la personalidad que otorgan las agujas dauphine y el bien aplicado baño en oro rosa.






PUNTOS NEGATIVOS:


  • Precio superior a la media: aunque debemos remarcar una calidad superior a la mayoría de su competencia en cuanto a cuarzos de corte minimalista.