Ya llevaba un tiempo sin escribir acerca de un nuevo reloj. En esta ocasión repetimos marca. Tras mostrar el contundente y bien acabado Bronze Vanguard, hoy hablaremos del Divemaster del Gruppo Gamma.



En esta ocasión tenemos un reloj inspirado en las grandes piezas de submarinismo, como los Fifty Fathoms o los Sea Wolf de Zodiac. Aun así, mantiene el estilo propio y la actitud que define a la marca, con algunos detalles que ya parecen un constante en sus diseños.


LA CAJA




Nos encontramos ante un reloj de 44mm de diámetro, sin contar la corona, construido en acero inoxidable con tratamiento DLC (diamond-like carbon), lo que le confiere un color menos oscuro que el PVD clásico y un brillo más intenso. Sobre la caja encontramos un cristal de zafiro que sobresale 2mm por encima del resto de la caja, que tiene un grosor de 14mm nada despreciables.



Por encima de su eje central leemos en grandes mayúsculas el nombre de la marca sobre un fondo negro ligeramente rugoso. Recordemos que nos encontramos ante un dial tipo sandwich, algo que suele ofrecer Gruppo Gamma en todos sus proyectos y de lo que personalmente estoy muy agradecido, puesto que le otorga tridimensionalidad al diseño.



Por debajo del eje, encontramos el nombre del modelo y las especificaciones en cuanto a la estanqueidad de la pieza.



Las agujas tienen un diseño en lápiz sencillo pero bien producido en aluminio cepillado. La aguja segundera, por su parte, cuenta con un diseño en rojo, contando con una punta de flecha en la que, como veremos más adelante, se ha aplicado lumen. Respecto a su modelo Bronze Vanguard he agradecido que hayan aplicado Superluminova a la aguja segundera, algo que connota dedicación y calidad a partes iguales.



Si nos centramos en sus marcadores, encontramos que gracias al diseño tipo sandwich del dial, encontramos un segundo nivel inferior con un tono blanco roto. Las cuatro horas principales cuentan con su número árabe, mientras que el resto cuenta con marcadores en forma de apóstrofo. El bisel, unidireccional con 120 clicks de recorrido, es una parte muy importante de este modelo. Contamos con un diseño clásico con los minutos escritos cada cuarto de hora y unas marcas longitudinales cada cinco minutos restantes. El detalle de Gruppo Gamma es haberle aplicado, como al resto de componentes, una buena capa de pintura luminiscente y, sobre todo, haber cubierto al mismo con un cristal de zafiro. No solo tenemos protegido el cristal de la caja, sino también el del mismo bisel.



Si tumbamos el reloj, al lateral de las 3, encontramos su corona firmada y roscada, cosa indispensable para sumergirse a tales profundidades como los 300m.



Si miramos lateralmente sobre las 9 encontraremos su válvula de helio que nos asegura una fácil y segura descompresión del reloj cuando hayamos acabado nuestras sesiones de submarinismo.



El reloj, cuando la luz desaparece, no desmerece en presencia. Aunque su tratamiento es con C3, su apariencia se encuentra entre el verde y el azul, sin llegar a lucir como el más que conocido BGW9. Aun así, no nos faltarán detalles para poder leer la hora ni su bisel cuando estemos en medio de la oscuridad.





LAS TRIPAS




En el interior del Divemaster encontramos un Seiko NH35A, movimiento conocido por su fiabilidad y aceptable precisión. Nos quedamos con ganas de que incluyan algún mecanismo como el STP1-11, aunque sería difícil mantener el precio.



La tapa trasera roscada cuenta con una inscripción de la propia marca, aunque en este caso es su nombre y no su inconfundible logotipo lo que vemos grabado. Alrededor del nombre, podemos leer las especificaciones técnicas del modelo.






LA CORREA




La dotación del Divemaster incluye dos correas de 24mm de ancho muy bien seleccionadas. Como en su modelo anterior, el sistema de pasador es roscado, dejando de lado los muelles y asegurando una sujeción mayor.



Por una parte, nos incluye una correa en piel de vacuno en un marrón tono camel. Su color tiene la tonalidad perfecta para contrastar con la caja DLC, su grosor inspira confianza y ese acabado semirugoso combina a la perfección con el aspecto agresivo y desenfadado de la pieza. No contamos con un pespunte a lo largo de la misma, sino que solo encontramos cosida la vuelta que abraza al pasador y su otro extremo, alrededor de la hebilla y en su extremo libre. La hebilla seleccionada es del tipo pre-v con un importante grosor y un acabado PVD. Podemos ver grabado el nombre de la marca sobre la hebilla.






Por otra parte, tenemos la opción más submarinista. Se trata de una correa de caucho apta para poner a prueba el reloj en las profundidades. El color negro de la correa solo se ve interrumpido por la hebilla, de nuevo pre-v, donde podemos leer claramente el nombre de la marca. Se trata de un modelo bastante elástico con unas aperturas para su cierre que se continúan en toda la extensión, dándole un aspecto veraniego y fresco. Su interior cuenta con un texturizado que puede ayudar a la sujeción de la misma sobre nuestra piel o sobre un neopreno.










EN LA MUÑECA




Mis sensasiones generales no son muy distintas a las del Bronze Vanguard. Mantengo lo que opinaba acerca de la marca: estamos ante una micromarca donde la calidad es lo principal, y en Divemaster no es diferente.




Aunque sus tripas no se salgan del archiconocido Seiko NH35, el resto de componentes que conforman al reloj no dan mucho margen a la crítica. Son 140 gramos que nos confirman con las leyes de la gravedad que la calidad del reloj se vende a peso.



Del mismo modo que me parece bien construido, también me parecen relojes grandes. El tamaño de las cajas es algo que va en relación con la filosofía de la marca. Su logotipo no está pensado para fabricar relojes de 37mm, ¡eso es así!




Puesto en la muñeca se acomoda como debería. Independientemente de la correa que usemos, encontraremos unas asas cómodas sobre nuestra piel. Su grosor no se hace molesto en muñecas de 18cms, aunque puede sobrepasar el alto de otras piezas. Es un reloj que tiene y quiere tener presencia. No cabe bajo los puños de una camisa ni quiere caber. Es una pieza que se lleva bien con la piel que nos ofrecen, pero que llama a gritos una silicona, incluso una nato con algún color vívo. ¡Para muestra un botón!








En cuanto al diseño, me parece que recientemente se están creando algunas piezas inspiradas en los conocidos FF de Blancpain que tienen un espíritu propio lejos del simple homenaje.




En definitiva, otro gran proyecto de una marca que trabaja con tiradas muy limitadas y productos muy contundentes, con materiales selectos y diseños agresivos. En este caso han sabido inspirarse en algo que nunca falla y es que la estética Fifty Fathoms es soberbia y atemporal.






PUNTOS POSITIVOS:
  • Como ya pasaba con su Vanguard, el reloj desprende robustez. Solo hace falta cogerlo para notar su construcción excelente y sus acabados sin pegas.
  • Precio justo para la tirada de relojes que suele fabricar la marca, así como los materiales, el lumen aplicado, su bisel zafiro y su dotación tan completa.



PUNTOS NEGATIVOS:
  • Cuidado con las muñecas pequeñas. Seguramente mi muñeca quede por debajo de la moda de los diámetros de muñeca de los que me leéis, pero pese a sus 44mm debemos contemplar sus 14mm de grosor, algo que se comprende por las gruesas paredes de la caja y su estanqueidad.