Como lo prometido es deuda, hoy hablaremos acerca de otro modelo de MAM Originals.





En esta ocasión reseñaremos al modelo masculino, con un corte muy diver, The Raven, en acabado sándalo negro. De nuevo nos encontramos con una madera natural y con certificación FSC, por lo que podemos estar seguros de que su origen es de un bosque sostenible y controlado.

Como dijimos en la anterior reseña, se trata de una presentación minimalista, muy vistosa y elegante, usando materiales reciclables. En definitiva, una caja que denota la relación con la naturaleza que inspira al origen de esta marca.


LA CAJA.





Como nos pasaba con el reloj The Geese, este modelo también cuenta con una caja completamente fabricada en madera. En esta ocasión, tiene un diámetro algo superior, 45mm, algo muy habitual en relojes dirigidos al sexo masculino. Aunque su diámetro crece, no crece mucho su peso. Nos encontramos ante un reloj de 55 gramos, por lo que en la muñeca apenas notaremos que lo llevamos puesto.



En la parte trasera, la cual es de madera de sándalo y está atornillada al mecanismo por cuatro tornillos, podemos leer inscripciones idénticas al resto de modelos de la misma casa: el nombre de la marca, así como el del modelo. Además, nos recuerda que en sus tripas encontramos un movimiento de cuarzo japonés, como veremos más adelante, y que resiste algunas salpicaduras al agua. Como veis, no destaca en su tolerancia al agua pero sí nos servirá para poder llevarlo en la muñeca durante el día a día, excepto cuando vayamos a la ducha; por lo que no tendremos mayor problema con eso.



El dial, de madera veteada pintada en negro, se distancia del anterior modelo. En esta ocasión sí que veremos más decoración. Para empezar, encontramos marcas doradas en relieve, pegadas sobre el fondo. Cada hora tiene su marca, a excepción de las 3, donde se decantaron por poner en un detallado relieve las iniciales de la marca. Las doce, por su parte, cuenta con una marca circular, y a las seis contamos con una marca rectangular de mayor grosor que el resto. Como vemos, un dial ha estado bastante cuidado aunque sin fechador, como nos tienen acostumbrados la mayoría de nuevas marcas nacionales.



En esta ocasión tenemos tres agujas que nos indicaran la hora en todo momento. El segundero es simple y bastante delgado, mientras que las otras dos aumentan en grosor. Además, vemos que cuentan con un cuerpo pintado en un naranja oscuro muy acorde y sintónico con el color del sándalo. Para acabar de colorear el conjunto, alrededor del dial vemos que la propia esfera cuenta con un detalle en el mismo naranja que las agujas.


Lo más llamativo del modelo es el bisel que rodea a la esfera. Al más puro estilo diver, el reloj The Raven cuenta con un bisel de submarinismo. Aunque, desgraciadamente, no está articulado, le da un aire deportivo y desenfadado que personalmente encuentro muy acertado. Para acabar de hablar de la caja, la corona, situada a las 2, no viene roscada, puesto que no es una pieza enfocada a las bajas profundidades, que viene grabada con la misma inscripción que vimos en el anterior modelo.



LAS TRIPAS


El movimiento del The Raven es el cuarzo IL22 de la marca japonesa Citizen. Nos alegra comprobar que algunas marcas se desmarcan de los habituales mecanismos de Miyota y den un pequeño salto en calidad.



LA CORREA




Como no podía ser de otra manera, cada eslabón de la correa está íntegramente fabricado en madera, de la misma procedencia que el conjunto entero. El primer eslabón cuenta con un relieve del logotipo de la marca, mientras que el resto de eslabones son lisos y perfectamente barnizados lo que, aparentamente, inspira confianza acerca de la durabilidad de su tratamiento.




Por su parte, el cierre es del tipo desplegable. Cuenta con dos enganches laterales, pero no tiene un cierre de seguridad. Aun así, con el reloj en mi muñeca durante un par de semanas no he tenido ningún susto, por lo que podemos estar tranquilos con este mecanismo de cierre, pese a no tener ese cierre de seguridad.


EN LA MUÑECA


En este sentido, la experiencia ha sido tan positiva como la que ha tenido mi pareja con el modelo The Geese. Su peso tan liviano lo convierte en algo muy práctico que no molesta en el día a día. Su dial es muy fácil de leer, y la falta de fechador para mí no es ningún impedimento.



Debo confesar que, aunque evito mojarlo, se ha llevado algunas gotas al lavarme las manos y no creo que vaya a tener ningún disgusto por ello. Tengo la fea costumbre de bañar a mis relojes, pero a todos los que no soléis hacerlo, no os será ninguna molestia dejarlo fuera de la ducha.



PUNTOS POSITIVOS:

  • Diseño: su corte diver o submariner es muy desenfadado y le da ese toque deportivo, a la vez que elegante, que lo hacen un buen candidato en múltiples situaciones. No es habitual ver estos biseles en relojes de madera, donde lo habitual es tener una caja redonda sin mucha más parafernalia.
  • El sándalo: el conjunto, fabricado en madera, cuenta con un color y un barnizado tremendamente atractivo.
  • Su mecanismo: se agradece que Citizen fabrique el cuarzo, inspira un extra de confianza frente a otras marcas más masificadas.
  • Su peso: 55 gramos en la muñeca pueden ser geniales a quienes le molesten los relojes automáticos pesados. Podríamos decir que es el reloj más liviano que he llevado encima y se agradece poder huir, de vez en cuando, de los pesados mecanismos automáticos.


PUNTOS NEGATIVOS:

  • El cuarzo: aunque su marca es conocida y fiable, considero que sería muy agradable que MAM empezara una gama de relojes solares. Su filosofía tan naturalista y sostenible nos lleva directamente a pensar que en sus tripas podría haber algún mecanismo más amigable con el medio ambiente. Aunque un automático sería ideal, su peso se sale de su idea inicial, pero un panel solar sería una apuesta a tener en cuenta, ¿no creéis?
  • El precio: no son relojes asequibles ni al abasto de cualquiera. Su diseño está más cuidado que el de otros relojes de estilos similares. Vale la pena añadir que la comunidad que MAM posee en redes sociales no pierde ocasión de anunciar códigos de descuento que hacen que los precios sean mucho más apetecibles.