Hola. Ha sido gracias a un compañero el que yo haya llegado a conocer este apasionante mundo. De siempre he sido muy manitas y me he atrevido con casi todo. Siempre pensé que adentrarme en la relojería era algo que escapaba y que era imprescindible contar con un maestro a tu lado. Cuando a los 45 ya habia tirado la toalla, mi compañero no tiene otra cosa que contarme sus andanzas con logros y fracasos y, claro está, me ha contagiado. Ahora el maestro lo tenemos en herramientas tan útiles como este foro, en Youtube, etc. Hoy por hoy el que no acaba sabiendo algo más de lo que siempre le hubiera gustado saber es porque no quiere o porque nadie le ha indicado el camino hacia la luz.