Los brasileños Os Mutantes no fueron ni son bocado fácil de digerir. Menos en fin de semana. Menos cuando se tiene el oído machacado con " La nueva " música brasileña, el samba, la bossa nova que ya es un clásico universal ( Tom Jobim, Maria Creuza, el enorme Vinicius di Moraes y tantos mas ) o el romanticón Roberto Carlos.
Os Mutantes, los de la primera formación y período ( rabiosos setentas... ) experimentaron con todo: otras músicas, otras pieles, otros efectos, otras palabras, otra manera de ver las cosas.... Verdaderos jugadores de su propio juego con sus propias reglas, Wittgenstein mediante.
En la superficie se escucha psicodelia paulista, algo de música progresiva, mucha interferencia, mucho ruido..... hay que ir al fondo que es donde está lo sabroso.

Para el que se anima....



Dejo dos enlaces mas para los valientes...