Esta mañana estuve de visita en el Centro Relojero. Iba con intención de recoger dos relojes que tenía reparando y de paso cambiar impresiones con Pedro sobre las agujas del Mosca.
Llevaba un Trias que tengo de dimensiones parecidas y con una Unitas 6497, que tiene unas agujas de lanza.




Debo reconocer que soy un maniático y que no puedo evitar toquetear la raqueta de los relojes tratando de conseguir la máxima precisión, aún a costa, muchas veces, de deteriorar el sistema. Pues bien, este reloj no funcionaba por ese motivo. Pedro lo ha abierto, ha desmontado el espiral, lo ha colocado bien en su sitio y de repente el reloj se ha puesto a funcionar. Y todo eso mientras hablábamos de las agujas del Mosca (Me recordaba a Arguiñano cuando corta la cebolla rápidamente con el cuchillo afilado mirando a la cámara, mientras cuenta un chiste)
En toda esa "reparación" ha tardado 2 minutos y 1 minuto más en ajustarlo en el cronocomparador. Me ha puesto el reloj en la mano, me ha dado una palmadita y hemos quedado para la tarde, para recoger los dos relojes, que tenía reparando y que se habían quedado en su casa.
Una vez más agradecido a Pedro por su buen hacer y su gentileza (Otro hubiera rellenado una nota de reparación, hubiera tenido el reloj dos semanas y me lo hubiera entregado cobrando una pasta)
Además de gran profesional es una gran persona, así que esta mañana ha sido una mañana ganada.
Gracias Pedro