Esta mañana, aprovechando un despiste de mi máquina de discutir, me he escapado a la relojería Santamaría a ver un reloj por el que estoy vivamente interesado y de cuya marca son ellos los únicos distribuidores en Sevilla. Desgraciadamente no estaba.

Pero pasó lo de siempre: el visitante que le gustan los relojes y el dueño que le gustan más si cabe (el Chopard Mille Miglia GT que portaba no era moco de pavo ). Empezamos a hablar y acabamos con Corum y RD, de estos últimos hace poco se han convertido en concesionario oficial. Mi típica mamarrachada "pues a mí no me gustan". Llavecita, abre el expositor y me pone en la mano un Corum Admiral's 48 Cup en oro rosa, este:



Seguramente mudé el color. Un escalofrio recorrió mi cuerpo... ¡que maravilla!. Absolutamente impresionente, precioso. Con lo feo que parece en fotos. El problema, aparte del precio, su tamaño para mi muñequita.

Después fue a buscar un catálogo de la marca por la que había ido a preguntar para que le dijese exactamente cual era el reloj que buscaba. Entra tras el mostrador en una habitación y al momento me llama "mira lo que tengo aquí". ¿Qué era?. Pues una caja con varios RD de los que dos pasan rápidamente a mis manos para verlos. ¿Os acordais de los comentarios sobre el Corum de antes?, bueno, pues multiplicadlos al menos por tres. Reconozco que aunque no son de mi estilo hay que descubrirse ante estas bellas máquinas. Uno de ellos tenía las agujas azuladas, dial de nácar, cristal de zafiro abombado, caja de oro rosa, fondo visto con un precioso rotor de oro... . Alta relojería. Sublime. :ok¡

Bueno, esta ha sido mi experiencia con dos marcas de relojes que no me gustan pero que... . ¡Que disfrute, madre mía!.

En contrapartida, cuando salí de Santamaría, el reloj que había ido a buscar me parecia poquita cosa.

PD: como curiosidad comentar que me dijo que los Zenith Defy se venden bien, ¡quien lo iba a decir!.