Página 2 de 3 PrimerPrimer 123 ÚltimoÚltimo
Resultados 11 al 20 de 23

Hilo: Reloj espaÑol - Foro General

  1. #11
    Avatar de OSOBELIX
    OSOBELIX está desconectado Ya lo ha dicho casi todo...
    Fecha de ingreso
    26-may-2009
    Ubicación
    osona
    Mensajes
    5,088

    Predeterminado

    Muchas gracias por responder

    cada vez me doy cuenta que conozco muy poco del mundo de la relojería, por que aún estoy helado después de leer que hay españoles dirigiendo la relojería suiza.

    Ni que decir que muy agradablemente sorprendido

    és muy malo esto de ser de pueblo
    saludos

  2. #12
    Avatar de davidrahimi
    davidrahimi está desconectado Club de los 2000
    Fecha de ingreso
    25-nov-2008
    Ubicación
    sevilla
    Mensajes
    2,507

    Predeterminado

    Cita Iniciado por Osonenc Ver mensaje
    Muchas gracias por responder

    cada vez me doy cuenta que conozco muy poco del mundo de la relojería, por que aún estoy helado después de leer que hay españoles dirigiendo la relojería suiza.

    Ni que decir que muy agradablemente sorprendido

    és muy malo esto de ser de pueblo
    saludos
    Bueno espero que te haya servido los post, en el mundo de relojeria españa no pero españoles marcan mucho , , de hecho la marca Lotus Festina es uno de los mas vendido del mundo, es totalmente de un Español. Miguel Rodrigues(andaluz) y este señor tiene a muchas marcas mas entre ellos, Perrelet, Candino y unas pocas mas, y es desarollador y fabricando de Sopore, un calibre totalmente nuevo y muy bueno, se fabrica en suiza, pero como se dice entre amigos , que en suiza se habla español sobre todo, y ademas en altos cargos y direcciones

  3. #13
    Avatar de sere
    sere está desconectado Forer@ Senior
    Fecha de ingreso
    17-abr-2008
    Ubicación
    en la estepa
    Mensajes
    494

    Predeterminado

    Yo me quedo con la marca Justina. Que como reza en su página "since 1898", la situa como la más antigua de España. Utiliza en automáticos movimientos ETA y Miyota, y en cuarzo lo mismo. Tiene tambien a su favor la mejor calidad-precio del mercado.

    Saludos

  4. #14
    Avatar de Rabioso
    Rabioso está desconectado Legión de Honor Forera
    Fecha de ingreso
    14-jun-2009
    Ubicación
    Costa del Sol
    Mensajes
    13,346

    Predeterminado

    CREPAS, compañía relojera española para actividades subacuáticas, acaba de lanzar una pieza, el Le Grand 1200, con características similares al Omega Seamaster 1000M de los '70. Una maravilla con corazón ETA. Contactad con la web.
    "ENTRE QUE EL PALO VA Y VIENE, DESCANSAN LAS COSTILLAS"

  5. #15
    Avatar de atmorte
    atmorte está desconectado Legión de Honor Forera
    Fecha de ingreso
    25-ago-2008
    Ubicación
    La Coru, Tío!
    Mensajes
    8,461

  6. #16
    Avatar de aurora azpiazu
    aurora azpiazu está desconectado Club de los 2000
    Fecha de ingreso
    15-may-2009
    Ubicación
    madrid
    Mensajes
    2,610

    Predeterminado

    Me voy a flagelar un ratito!!!!!!!!! que sapiencia , me apabulláis. A ver si se me queda algo en el caletre!!!!!!!
    Sigo siendo becaria y ademas madrina!,,,

  7. #17
    Avatar de Rabioso
    Rabioso está desconectado Legión de Honor Forera
    Fecha de ingreso
    14-jun-2009
    Ubicación
    Costa del Sol
    Mensajes
    13,346

    Predeterminado

    Por cierto, de qué marca será el reloj de la Puerta del Sol???
    "ENTRE QUE EL PALO VA Y VIENE, DESCANSAN LAS COSTILLAS"

  8. #18
    Avatar de Mmateos
    Mmateos está desconectado Forer@ Senior
    Fecha de ingreso
    12-jun-2009
    Ubicación
    Tres Cantos (Madrid)
    Mensajes
    333

    Predeterminado

    Cita Iniciado por Rabioso Ver mensaje
    Por cierto, de qué marca será el reloj de la Puerta del Sol???
    Pues según este periódico, también es español. Concretamente de un relojero leonés: don José Rodríguez Losada:

    http://www.leonoticias.com/frontend/...vn39670-vst306
    "Miedo, ira, agresividad, el lado oscuro ellos son. Si algún día rigen tu vida, para siempre tu destino dominarán" - Yoda

  9. #19
    Avatar de epicuro150
    epicuro150 está desconectado Milpostista
    Fecha de ingreso
    21-dic-2008
    Ubicación
    barelona
    Mensajes
    1,356

    Predeterminado

    Cita Iniciado por Rabioso Ver mensaje
    Por cierto, de qué marca será el reloj de la Puerta del Sol???
    efectivamente, el de la puerta del sol es de losadas, afincado en londres creo


    El reloj de la Puerta del Sol
    Lo construyó y donó a Madrid José Rodríguez Losada, un militar que huyó de España
    por sus ideas liberales y se estableció en Londres, donde se convirtió en uno de los
    mejores relojeros del siglo XIX
    En el siglo XIX los relojeros suizos y británicos se
    dedicaban a falsificar los relojes que un español
    hacia en Londres y a distribuirlos en el mercado
    español, de igual manera que ahora se falsifican
    y comercializan las mas prestigiosas marcas de
    relojes en el Chinatown neoyorquino. Se trataba
    de José Rodríguez Losada, autor del conocido
    reloj de torre de la Puerta del Sol madrileña, que
    regaló a la ciudad, y el mejor relojero español,
    junto con Manuel Gutiérrez.
    Nació en 1797, en un pequeño pueblo de León
    llamado La Iruela, hijo de Miguel Rodríguez y
    María Conejero, hidalgos de condición humilde.
    Su segundo apellido no debía gustarle y lo
    cambió por el de la región en la que había nacido,
    Quinta-nula de Losada.
    Fue oficial del arma de caballería, según figura en
    el expediente para la concesión de la
    condecoración de Caballero de la Orden de
    Carlos III, que se le otorgó por Real Decreto de 3
    de octubre de 1854: "Don José Rodríguez de
    Losada, oficial que ha sido de Caballería y constructor
    de relojes en Londres". Dado que en aquel
    tiempo todo lo relacionado con la tecnología y la
    ciencia en España sólo podía desarrollarse en el
    Ejército o la Marina, únicos demandantes de
    estas materias, cabe pensar que fuera allí donde
    aprendió el oficio de relojero.
    Salió de España, según su testimonio, en 1828,
    por razones políticas derivadas de su ideología
    liberal y de la dura represión que desencadenó
    Fernando Vil en aquella década. Su huida tuvo
    aire novelesco, pues el superintendente de la
    Policía de Madrid acostumbraba a disfrazarse
    para integrarse en las reuniones clandestinas de los liberales y así obtener información y efectuar detenciones.
    En una de esas reuniones, a la que acudió disfrazado de fraile, fue víctima de una trampa, se le
    retuvo y se le obligó a firmar un salvoconducto para que Rodríguez Losada pudiera abandonar España,
    cosa que logró a pesar de ser perseguido hasta la frontera francesa por un policía. Esta historia la contó
    el hijo del superintendente, el famoso poeta y dramaturgo José de Zorrilla, en sus Recuerdos del Tiempo
    Viejo. Andando el tiempo, Zorrilla se hizo amigo del relojero.
    Losada permaneció en Francia dos años -sin que se sepa de su vida allí- y llegó en 1830 a Londres,
    donde abrió su tienda de relojes cinco años después. Su establecimiento, tras varias ubicaciones más
    modestas, terminó situado en la mejor calle comercial, Regent Street. Allí se casó, en 1838, con una
    británica diez años mayor que él, Hamilton Ana Sinclair, de 51 años. Y en Londres vivió hasta su
    fallecimiento.
    En cuarenta años de exilio, Losada vino tres veces a España. Una, a finales del año 1856; otra, de cuatro
    meses, en 1859, en la que junto con su esposa recorrió medio país, visitando su pueblo natal y a su
    familia en Iruela, además de Madrid, Cádiz y Barcelona, y la última, ya enfermo, en 1868, durante la cual
    otorgó su testamento en Cádiz, el 3 de abril de 1868.
    Rodríguez Losada falleció en Londres el 6 de marzo de 1870, dejando una fortuna de 30.000 libras
    esterlinas, que heredaron sus hermanas, un sobrino, su medico y sus sirvientes.
    Al frente de su taller continuó su sobrino Norberto hasta 1890, pero la calidad de su obra bajó,
    coincidiendo con el declive de la escuela de relojería británica, siendo desplazada por la suiza, que ya
    llevaba tiempo siendo superior.
    Inmenso prestigio
    En esas cuatro décadas, Losada se labró un inmenso prestigio, apareciendo su nombre como constructor
    de relojes en las más acreditadas guías profesionales. En consonancia, tuvo el respaldo de la más selecta
    clientela europea. La Casa Real española le encargó varios trabajos: para Isabel II, un precioso reloj
    saboneta -modelo de reloj de bolsillo originario de Savona, Italia, con dos o tres tapas- en oro esmaltado
    en azul, y varios para el rey consorte Francisco de Asís y para algunas de las Infantas. El general
    Narváez, presidente del Consejo de Ministros, también poseyó uno de sus sabonetas.
    No obstante, su principal cliente fue la Marina española. No se olvide que los relojes son, ante todo,
    aparatos de precisión y en la época eran fundamentales para una correcta navegación. Un error de un
    segundo en un cronómetro naval suponía una desviación en la longitud geográfica, la que se refiere al
    ecuador, de 463 metros. Lo mismo, ocurría con los barómetros. En el siglo XVIII, los buques españoles,
    insuficientemente dotados de barómetros, no podían predecir las tormentas y esquivarlas, siendo ésta la
    causa de multitud de naufragios en el Caribe, lo que no les ocurría a los británicos.
    De ahí que la Marina recurriera a Losada, uno de los mejores
    relojeros de la época y el único que era español, para que le
    proporcionara todo tipo de relojes. En el Observatorio Naval
    de San Fernando, en Cádiz, se guardan algunas de las piezas
    maestras de Losada, junto con el grueso de la documentación
    que ha sobrevivido sobre él, como contratos y cartas. También
    el Museo Naval de Madrid conserva valiosas obras suyas.
    Losada empezó a trabajar para la Marina en 1857, después de
    que ésta hubiera dejado de comprar sus cronómetros a
    French Hermanos de Londres y tras haberle ganado el ánimo
    designándole Relojero Cronometrista de la Marina Militar, en
    1856. Una de las primeras obras para la Marina es el reloj
    astronómico, conocido como el n° 2.137 de su producción, que
    tardó ocho años en realizar. Fue, como el reloj de la Puerta del
    Sol, un regalo a su país, y lo sacó de Inglaterra burlando la
    legislación que daba derecho prioritario a la Armada británica
    para la adquisición de cualquier instrumento científico o
    técnico que considerase de interés, o que no quisiera que
    fuera a parar a otro país. Para lograrlo, no lo presentó al
    control de funcionamiento del Observatorio de Greenwich, que
    era un requisito que todos los clientes exigían como garantía
    de que el cronómetro iba perfectamente. Le pudo hacer
    porque tenía una sala de control de cronómetros en su propio
    establecimiento.
    José Rodríguez Losada, en una fotografía
    realizada en Londres hacia 1860.
    Este cronómetro es excepcional por su gran tamaño, porque tiene unas ventanas que permiten ver su
    funcionamiento por todos los lados, pero, sobre todo, porque marca segundos enteros, cuando los
    cronómetros navales de la época sólo marcaban medios segundos, lo que permite realizar observaciones
    astronómicas por telescopio al oído, es decir, oyendo al mismo tiempo los segundos, lo que, en la
    práctica, le convierte en un regulador astronómico móvil. Todo lo convierte en una pieza única en el
    mundo, no conociéndose otra igual.
    Maestro de relojeros
    Losada también aceptó desarrollar la formación de españoles en su taller londinense, como el relojero jefe
    del Observatorio de San Fernando, José Diez de Columbres, y prometió regalos para el Real
    Observatorio Astronómico de Madrid. La Marina, por su parte, le ofreció la condecoración que él eligiese,
    a lo que Losada con buen criterio no contestó, y también le pidió que se estableciera en España, para
    crear una especie de escuela de relojería, a lo que se negó en contra de sus propios deseos, pues éste
    había sido siempre su sueño, por no disponer de los medios que tal empresa requería, ni del personal
    debidamente preparado que se necesitaba, ya que en su taller apenas si trabajaba una decena de
    operarios cualificados.
    Un reloj y una batalla
    Esta relación especial con la Marina se mantuvo durante años, en los que llegó
    a entregar unos 70 cronómetros, y en los cuales Losada fue perfeccionando sus
    obras e introduciendo nuevos hallazgos e invenciones, hasta que a raíz de una
    grave enfermedad, contraída en 1865, empezó a decaer su capacidad de trabajo,
    al mismo tiempo que lo hacían las necesidades de la Marina. El último encargo,
    un reloj de bolsillo, no procedía de la Marina, sino de los cuerpos de la
    Armada para regalárselo al almirante Casto Méndez Núñez por la batalla de El
    Callao. Este reloj es una de sus obras mas sobresalientes, y se guarda en el
    Museo Naval de Madrid. Es una saboneta con las tapas realizadas en piedra
    verde sanguínea, que lleva las iniciales de Casto Méndez Núñez en la tapa
    anterior, hechas con diamantes. En la tapa posterior, figuran dos anclas
    cruzadas y una corona real encima, formadas por diamantes y rubíes.
    El reloj posee una cadena de oro con adornos en piedra sanguínea con
    incrustaciones de diamantes y rubíes, con motivos de tipo naval, como una
    boya, una brújula y una trompeta de mando.
    Cronómetro de bolsillo
    con sonería, de oro
    (Madrid, col. particular).
    La maquinaria es de la máxima calidad, y puede servir como un cronómetro. Por todo ello, no es de
    extrañar que costara la elevada suma de 39.400 reales de vellón, siendo curioso que en la colecta que
    hicieron los cuerpos de la Armada, los de Filipinas y Cuba aportaran el triple y el doble respectivamente,
    del dinero que pagaron los de Madrid.
    Esta relación de la Marina con Rodríguez Losada fue, por sus costes y sus resultados,
    uno de los mejores negocios de la Administración española de la
    época, y un desastre económico para Losada, quien así lo aceptó por puro
    patriotismo, pues siempre fue un magnífico hombre de negocios.
    Desgraciadamente, una buena parte de sus cronómetros náuticos se ha
    perdido, al irse a pique junto con los barcos en que se encontraban instalados,
    como ocurrió en las batallas navales de Santiago de Cuba y Cavite.
    Losada fabricó 6.275 relojes, la mayoría de bolsillo, pero también los hizo de
    viaje, de cabecera, sobremesa, taberna, de torre, bitácora, cronómetros de
    marina y reguladores astronómicos.
    Lo más sobresaliente de sus relojes de bolsillo es que introducía en ellos cuantos
    avances y novedades se iban produciendo en la época que podría calificarse
    de oro de la relojería británica, a cuya escuela pertenecía, y lo hacía con
    gran pericia. Incluso fue más allá, perfeccionando algunos de estos hallazgos,
    como los perfectos ajustes en los volantes y sus espirales para evitar los
    efectos de los cambios climáticos sobre los materiales.
    Reloj regalado al
    vicealmirante Méndez
    Núñez (Madrid, Museo Naval).
    Tan buenos como bellos
    Pero también destacan por la belleza de su decoración, generalmente de motivos florales que él elegía y
    que cincelaban prestigiosos orfebres. En las mejores piezas, los adornos florales figuran, también, en los
    reversos de las tapas -para lo que se requería un gran grosor-e, incluso, en el bisel del cristal.
    El tipo de caja era casi siempre el saboneta de tres tapas, habitualmente de oro amarillo de 18 quilates,
    mientras que sus falsificadores suizos solían usar oro rosa. Durante muchos años trabajó para él en
    exclusiva Alfred Stram, el mejor cajista inglés del siglo XIX. Por ello no es de extrañar que cuando la reina
    Victoria quiso hacer un regalo al emperador Maximiliano de México, en 1864, eligiese un saboneta hecho
    por Rodríguez Losada.
    En sus contrastes se identifica al autor, el año de fabricación, la ciudad, la ley del metal y el número de
    producción del reloj. Si éste no se corresponde con el año correcto, se trata de una falsificación.
    Las esferas son de cobre esmaltado en blanco, o de plata, en este último caso con adornos florales y
    toques de oro. Por último, sus agujas terminan en un remate en forma de pera o de flor de lis.
    Un reloj para Madrid
    De sus relojes de torre, se conocen el de la Puerta del Sol de Madrid, el del Ministerio
    de Fomento -que ahora está en un depósito municipal en Coslada-, el de
    la Catedral de Málaga, el del Colegio Naval de San Fernando en Cádiz, el del
    Ayuntamiento de Sevilla y el del Colegio de los Escolapios de Getafe.
    El reloj de la Puerta del Sol, sin duda el más famoso de España, fue un regalo de
    Losada. Su instalación en lo alto de la Casa de Correos, que tuvo lugar en 1855,
    ha hecho que la arquitectura de este conocido edificio haya ido cambiando con el
    paso del tiempo, sólo por las variaciones que ha ido experimentando el aspecto de
    la torre en que se aloja el reloj.
    Reloj de tipo saboneta
    de la reina Isabel II
    (Madrid, Museo Arqueológico Nacional).
    Su maquinaria es, sencillamente, una maravilla. Tiene sonería de horas y, lo que es más raro, de cuartos.
    Esto, que da lugar a tantas confusiones el día de Nochevieja y a atragantarse con las uvas, consiste en
    que cuando las agujas del reloj marcan una hora y cuarto suena un toque de dos campanadas, cuando da
    la hora y media suenan dos toques de dos campanadas cada uno, a la hora y tres cuartos, tres toques de
    dos campanadas, y, por fin, cuando se completa otra hora entera, suenan cuatro toques de dos
    campanadas cada uno y a continuación las campanadas de la nueva hora que, si son las doce, serán
    doce campanadas. Su autonomía de funcionamiento es de una semana. Cualquiera de sus piezas se
    puede desarmar sin tener que desmontar el reloj y su péndulo mide 3 metros.
    Su característica tecnológica más sobresaliente es el tipo de escape que
    tiene. El escape es tal vez el sistema más importante de un reloj: consta de
    varias ruedas, la última de las cuales, llamada rueda de escape, es la más
    pequeña y mueve a las otras. Gira deprisa, con fuerza medida, impulsada
    por la energía que proviene de un muelle al que se comprime al dar hora al
    reloj y cuya descompresión origina la fuerza giratoria. Esta energía se
    convierte en un vaivén, gracias a un ancla, que se trasmite al péndulo. El
    péndulo de un reloj tarda normalmente un segundo en hacer su recorrido.
    En el reloj de la Puerta del Sol, tarda dos segundos.
    Cronómetro marino de ocho días
    de cuerda, n° 4596 (Madrid, Museo Naval).
    El escape es de tipo Shelton. Consistente en un áncora acoplada a una rueda de escape especial en
    forma de jaula de 30 dientes que impide el retroceso de la rueda. El hecho de que no haya retroceso
    origina que un reloj sea de gran precisión, ya que si se produce un retroceso -esto se ve en la aguja del
    segundero-, el tiempo que dura se pierde. El reloj de la Puerta del Sol, gracias al avance continuo que le
    proporciona su maravilloso escape, sólo se retrasa cuatro segundos al mes.
    Todas estas características le convierten en un reloj de torre sin igual en toda Europa. Es una pieza única.
    Notable es, también, el reloj de torre que Juan Larios le encargó a Losada para regalárselo a la Catedral
    de Málaga, en 1868. Su característica más sobresaliente es que tiene un escape de gravedad igual al que
    Dent instaló en el reloj de torre más famoso del mundo, el Big Ben del Parlamento británico, en Londres

  10. #20
    Avatar de llagunin
    llagunin está desconectado Milpostista
    Fecha de ingreso
    27-may-2008
    Ubicación
    Madrid (pero de Cuenca)
    Mensajes
    1,059

    Predeterminado

    Cita Iniciado por Rabioso Ver mensaje
    Por cierto, de qué marca será el reloj de la Puerta del Sol???
    Es un Losada
    Aún existe la relojería Losada y es uno de sus empleados (creo que descendiente del propio Losada, pero se eso no estoy seguro)
    Losada fue un relojero del siglo XIX español que fue proveedor de muchos marinos españoles y cuyo prestigio en su época fue similar al de Breguet y compañía.
    Es una lástima que esa marca se perdiera pero fue uno de los grandes.
    Hace tiempo, no recuerdo en que revista de relojes, hicieron un reportaje sobre un cronóometro de marina de Losada que está en el museo naval y comentaron bastantes cosas interesantes de este maestro relojero
    "Es para mi una alegria oir sonar el reloj; veo transcurrida una hora de mi vida y me creo un poco mas cerca de Dios" (Sta. Teresa de Jesús)

Página 2 de 3 PrimerPrimer 123 ÚltimoÚltimo