Pues un angelito que era este Erich... Y no parece que se arrepintiera mucho de lo que hizo por lo que he leído. No creo que un piloto que luchara en la Segunda Guerra Mundial no estuviese al tanto de lo que su país intentaba conseguir. Puestos a defender a Erich Hartmann por su maestría como piloto, podemos defender a Hitler por su maestría como estratega o a Bin Laden por su maestría jugando al escondite... En fin, allá cada uno con su conciencia...