Pues, como ya dije en otra ocasión, nunca me pareció tan grande un detalle Tam-piqueño
El amigo Agustín me ha enviado una postal desde su linda ciudad, Tampico.
Aún estoy pensando cómo sabía mi dirección. Ya se sabe, cuando hay intención...
Si hubiera sabido la tuya, te hubiera devuelto la misiva.
Muchísimas gracias, mi cuate.