La verdad es que me gusta que mis relojes "creen pozo", convertirlos en vintages por mi uso personal. Me resulta agradable ver por ejemplo como "envejece" la correa de mi Pam 111, o como determinado reloj estuvo en mi muñeca en tal o cual situación. Sin embargo, algunas veces me ha asaltado la duda, cuando he visto otra pieza que me ha encandilado y que si pusiese en venta uno o más relojes de los que tengo la tendría. Pero creo que me arrepentiría de la venta (OJO, RESPECTO TOTALMENTE A LOS QUE VENDEN RELOJES PARA COMPRAR OTROS O SIMPLEMENTE POR QUE SÍ, VAYA ESO POR DELANTE). En definitiva, los relojes o las estilográficas van adquiriendo "alma", un modo de ser o de estar con nosotros. He llegado a personificarlos, no a customizarlos. La diferencia para mi es obvia, cuando personificas tus relojes dejan de ser objetos y se convierten en algo más.