Resultados 1 al 1 de 1
Like Tree1Likes
  • 1 Post By Nicolau

Hilo: Zenith Cal 135 Chronomètre - Esenciales

  1. #1
    Avatar de Nicolau
    Nicolau está desconectado Crono-Historiador
    Fecha de ingreso
    02-oct-2007
    Ubicación
    Baleares
    Mensajes
    6,469

    Predeterminado Zenith Cal 135 Chronomètre



    ZENITH 135 CHRONOMÈTRE


















    Antes de hablar del reloj, para ubicarnos, será conveniente referirnos muy superficialmente a las pruebas de cronometría del Observatorio de Neuchâtel.

    En tiempos anteriores a la introducción del COSC ("Controle Officiel Suisse des Chronometres") en 1973, existieron unas pruebas denominadas “Competiciones” en distintos observatorios de los países productores de relojes. De igual manera que en sus laboratorios se realizaban pruebas para poder otorgar un certificado de cronometría.

    Los más conocidos en el continente europeo, dejando aparte los suizos, fueron los de Besançon (Francia), Kew en su ampliación del Bushy House de Teddington (Inglaterra) y el de Glashütte (Alemania).

    Fueron utilizados, no solo para competir, para verificar la exactitud y fiabilidad de cronómetros con usos bélicos y también de los relojes civiles.


















    En Suiza, existieron dos observatorios. El más antiguo y de mayor prestigio el de Neuchâtel (1886-1975) y el de Ginebra (1873-1967).













    La función teórica de las competiciones, era estimular la competencia e innovación y promocionar la difusión de los avances tecnológicos dentro del mundo relojero.

    Las pruebas eran de exactitud y trabajo en diversas posiciones y temperaturas.

    Desde sus inicios, fueron utilizadas las competiciones, como potente instrumento de marketing, para dar prestigio y lustre a las marcas participantes e inicialmente a los diseñadores de los modelos.

    Es frecuente que en las alusiones a los premios conseguidos no se distingan las categorías para de esta manera "sumar" mayor número de galardones al aludir los relojes de pulsera.

    A mediados de los 40, podemos decir que dichas pruebas se hallan en su cenit (valga la redundancia), decayendo de manera primero paulatina y luego más rápida a finales de 60.

    El cierre de las competiciones, no lo veo en la participación y éxitos obtenidos a partir de 1965 por la Seiko en Neuchâtel como algunos aseveran, si no en simple política comercial de los fabricantes suizos.

    No interesó lo costoso de la preparación de los prototipos, cuya calidad fue disminuyendo a la par que aumentaba el número de ejemplares presentados para conformarse, con el certificado de participación, falseando de esta manera el sentido de las competiciones.

    Lo que dije en otras ocasiones, guerra del cuarzo, sí, pero el vender gran cantidad de relojes a mínimo coste, también, lo que supuso drástica bajada de calidad y nula innovación técnica, solo estética.

    Inicialmente existieron tres categorías por tamaño:

    -Categoría A cronómetros marinos diámetro superior a los 43 mm (43-70mm), Categoría B cronómetros de bolsillo de gran formato (43-38mm), Categoría C cronómetros de bolsillo de pequeño formato (menores de 38mm) y en 1944 aparece la categoría D, pensada para los relojes de pulsera de hasta 30 mm para calibres redondos y 770mm2 para los rectangulares.

    Los 30 mm, era un tamaño considerable, que facilitaba el poder trabajar con cierta tranquilidad en los movimientos.

    Recordemos que los cronómetros de los 40 solían ser de 13 líneas (29,33mm) y que los 30 mm (equivalentes a 13,25 líneas) es la medida exacta del archiconocido Valjoux 7750.

    No es casualidad que algunos de los mejores calibres tengan, justamente esta medida. A título de ejemplo: la amplia familia 30 Omega, fabricada de 1939 a 1963 (30; 30T1; 30T2; 30T2PC; 260; 261; 262; 265; 266,267; 268; 269; 30SC; 30T1; 30T2SC; 30T2SCPC; 280; 281; 283,284; 285 y 286.t); la Longines 30L (30L, 30LS, 302 más otros no comercializados) y por supuesto el Zenith 135.

    Podemos, pues aseverar, que fue la medida ideal para trabajar los relojes de pulsera con holgura.

    Como paso previo a la participación, se exigían unos rigurosos estándares, el solo cumplimiento de los mismos, para poder acceder al segundo estadio, las pruebas finales, daba derecho a un certificado, que la Maison no dudaba en publicitar. Este certificado previo, en todo caso, tendría alguna similitud con el COSC, pero no el premio final, adentrándonos ya en otros parámetros.

    El período de las pruebas –a las que accedían los ejemplares que habían pasado la aptitud previa- era de 44 días (en los observatorios suizos, en Kew por ejemplo era de 45 días).

    La marcha y el resultado en cronometría, se controlaba en cinco posiciones y temperaturas.

    El promedio total de los movimientos participantes que obtuvieron la certificación previa fue del 64%. Durante los 23 años de vigencia de las pruebas fueron presentados 5.093 calibres y solo 3.253 superaron las pruebas.

    Lógicamente en los inicios los participantes eran pocos, aumentando de manera alarmante en los últimos años, lo mismo que la calidad global a medida que avanzaba el tiempo.

    Más modernamente se instauró el Concurso Internacional de Cronometría que pretende rememorar las originales competiciones, con certificados expedidos por la Comuna de Le Locle y el Museo de Relojería de Le Locle.

    El observatorio fue desmantelado.

    El Technicum, certificado oficial era librado anterioridad por la École d'Horlogerie du Locle.

    Existen diversos títulos: certificado de participación, boletín de marcha, certificado de clasificación, etc… Con especificación para cada categoría.



















































    Dentro de este entorno, hemos de ubicar el Calibre 135 de la Zenith. Desarrollado, según se dice de 1946 a 1948 por un equipo comandado por D. Efrén Jobin nacido en 1909, quien de 1939 a 1954 fue el responsable del desarrollo de tres calibres para la Zenith, entre ellos el que tratamos.








    EPHREM JOBIN

















































    El calibre 135 de Zenith, comercializado de 1948 a 1962 en número de 11.000 unidades, ganó el primer premio en cinco competiciones seguidas: 1950, 1951, 1952, 1953 y 1954.

    Consiguiendo el Technicum, certificado oficial de la Ecole d'Horlogerie du Locle.

    El número total de primeros premios conseguidos fue de 200, dos tercios de ellos primeros premios, así como cinco en la serie de honor.

    Como hemos mencionado, la mayoría de los prototipos preparados para las competiciones, no fueron comercializados. Esencialmente por dos circunstancias, por su alto coste y por no soportar la marcha en el transcurso del tiempo.

    En otras ocasiones, al ser presentados al público, sufrieron enormes cambios para suplir dichos dos inconvenientes. No es el caso del Calibre 135.

    En la práctica totalidad de los artículos leídos, se comparan tres calibres -llamados- cronómetro: el Zanith 135, el Peseux 260 (fueron vendidos 3.300 unidades) y el Longines 360L (no comercializado).

    Meto con calzador el tema en el presente hilo, en cierto modo para dejar patente que dicha comparación, más que odiosa es incoherente………….. Y por supuesto para tratar un tema y hablar de unos ejemplares casi ignotos para nosotros y que, sepa, jamás diseccionados, a lo máximo mencionados como anécdota.

    Dejaré para el final las características del bello, bellísimo y superior Zenith 135, posiblemente el summum de la relojería mecánica que nunca fue, ni lleva camino de ser superado.

    El mayor icono de los relojes vintage, el ansia de todos los coleccionistas.

    Lo cierto es que tras mi larga peregrinación, cuando ya creí que jamás lo podría tener entre mis manos, surgió tras varios años de espera, la oportunidad y está ya en casa.

    Hago un inciso para comentar que cuando Agustín adquirió sus ejemplares, fuimos tras uno para mí, pero no me decidí por lo elevado de su precio. Graso error, ya que será uno de los ejemplares que más rápidamente ha subido de precio, multiplicándolo casi por diez en menos de cuatro años (sic).

    La aventura ha llegado a buen puerto y ya puedo considerarme poseedor de este verdadero dios de los relojes vintage.

    El Peseux 260, es un ejemplar que no consta haya competido jamás a pesar de su denominación cronómetro (sic). O al menos no lo he localizado en ninguna de las listas a las que he tenido acceso. Se habrían fabricado un total de 3.300 unidades, con inicio finales de los 40/principios de los 50 hasta 1970.

    Las medidas del calibre son 13 líneas (29,33 mm), menor pues a los 30mm.

    Va provisto de un volante de 13,5mm, montó inicialmente 17 rubíes, aunque con posterioridad fueron aumentando a 18/19. No llevaba incabloc y tanto el tamaño de la rueda de la corona como del rochete no llaman la atención, sí lleva un peculiar trinquete (cricket). Espiral Breguet simple, late a 18.000 A/h.

    Los ejemplares que he localizado son de color mayoritariamente plateado, pero, asimismo, los encontramos dorados. Lo más probable es que los dorados sean anteriores a los plateados.

    Resulta un movimiento hermoso, pero con una estructuración clásica, da la impresión de haberse aumentado la altura para poder colocar el enorme volante.

    Es conocido como BE-BA, posiblemente por haber adquirido 260 ejemplares la empresa BErger de BAsilea, quien los fue revendiendo a diversas patentes y montó, asimismo, ejemplares con su nombre (enseño uno vendido en una conocida página de la red).

    Encontramos ejemplares marcados en sus inicios para ULYSSE NARDIN, más adelante para la BUCHERERER, L. LEROY&CIE (en los textos se va repitiendo Omega, pero no he podido documentar ningún ejemplar), etc… Hasta anónimos.

    Transcendió modernamente su fama al haber conseguido Kari Voutilainen el Grand Prix d'Horlogerie de Ginebra de 2007, con un ejemplar basado en el calibre en cuestión con una serie de mejoras, las más externas: incabloc y a la espiral Breguet simple le acopló otra tipo Grossmann







































































    (Ejemplar comercializado dentro de estuche símil a los utilizados en las pruebas de cronometría)






































    Menos oportuna considero aún la comparación con el Longines Cal. 360L, aunque que sí resulta muy curioso el calibre y da fe del buen hacer de la manufactura y en este caso se trata de un prototipo preparado para competición cronométrica, nunca comercializado, de los que se fabricaron 250 unidades.

    La Longines, manufactura de primerísimo orden, no solo en relojes de bolsillo, también de pulsera.

    Ganó varios primeros premios en Neuchâtel en la época de que hablamos, así en 1946 y 1947 alcanzó dos primeros premios, si bien no en relojes de pulsera.





















    Pero, justo el año anterior en 1945 ganó un record de precisión en la categoría D.

    Se trataba de una calibre automático, el L. 22A, del que existen dos versiones, el 22A con segundero a las seis, como el del anuncio y el 22AS con segundero central. Late a 18.000 A/h, monta 17/18 rubíes, 13 líneas (28,88mm)X 5,65mm, antichoque.

    Fue desarrollado en 1944, finalizado en 1945 y lanzado en abril de 1946. Rotor bidireccional.
















    Volviendo al calibre 360L, fue desarrollado en 1959 y tiene la curiosidad de tratarse de un movimiento rectangular con los cantos redondeados.

    Sus medidas son 32x22mm, lo que resultan 704/705mm2 que entran dentro de la categoría D (máximo 707 mm2). Lleva un barrilete de considerable diámetro. Su altura es de 5,3mm.

    Fue desarrollado en el decenio en el que se investigaba como aportación al mundo relojero un mayor número de alternancias, latiendo a 36.000 A/h. Participaría en las pruebas sobre 1963 (Neuchâtel), ganando un record de calidad y precisión.

    Llevaba 23 rubíes de los cuales 6 eran “gyrocaps” (similares a los que ya puedeb verse en el 30B Longines y que lleva la rueda de escape de los microrotores de la Universal). Como siempre, volante Guillaume y la típica espiral de la Longines en sus calibres cronómetro: Breguet de doble curva.

    Para no extenderme más, solo menciono que al año siguiente (1960), se desarrolló con ocasión de la organización de los VIII Juegos Olímpicos de Invierno otro prototipo, esta vez cronógrafo ratrapante que latía, asimismo, a 36.000 A/h, con base en el calibre Longines 260 (24 líneas), fue conocido como calibre 261. Su tamaño fue reducido a 22 líneas (50 mm) para poder competir en la categoría de relojes de bolsillo. Su altura fue de 10 mm, 17 rubíes, Guilaume, doble Breguet.

    No se comercializó y no he podido averiguar si fue presentado a alguna competición.
















    Decía que no es comparable con el Calibre 135 Zenith, por lo ya expuesto. No es coincidente en la época, tampoco en la prosecución de los logros, sus características, etc…. En todo caso sería comparable con el Longines 30E.

    Desarrollado en 1952, tras el éxito del Cal. Zenith 135, con el que tendrá semejanzas y al que ya me referí al confeccionar el hilo de la familia 30 de la Longines.

    En este caso, el movimiento, que late a 18.000 A/h, lleva un volante de 13,5mm, mide 13,25 líneas (30mm), lo que, asimismo, provoca un desplazamiento de la rueda de los minutos y un aumento del tamaño del barrilete, sin ser tan exagerado como en el caso del Zenith.

    Sin duda el que más se asemeja al Cal 135. Su altura fue de 5mm, provisto de 21 rubíes, Guillaume y espiral Breguet SIMPLE.
    Es la aplicación de una teoría de los 50: “la precisión de un movimiento es proporcional al tamaño de su órgano regulador”








    COMPARATIVA DEL 30E/30L


    Finalizando ya, para llegar al Cal 135, ya que este es el objetivo del trabajo, no puedo dejar referirme a otro calibre cronómetro de la Zenith, que no fue comercializado, éste sí podemos compararlo con el 360L, se trata del Zenith 731, apodado “Patata” y conocida también como Zenith 707.

    Será en alusión al máximo permitido para la competición en la clase D, para relojes de pulsera, aunque sus medida era de 687mm2. Estaba equipado con un volante de medidas semejantes al Cal. 135: 13,80mm, 21 rubíes, 5 mm altura, Guillaume, Breguet simple, etc…

    El tamaño del barrilete fue aumentado, su reserva de marcha 36 horas.

    La forma del calibre no es rectangular, si no que fue adaptada para poder distribuir mejor las partes del mecanismo.

    Es de notar el suplemento al órgano regulador de orquilla, para calibrar mejor la marcha.

    Queda patente en la única fotografía encontrada que se trata de un prototipo.





    Al fin llego al calibre Zenith 135 Cronómetro.

    Ya adelanté que fue desarrollado de 1946 a 1948 por un equipo comandado por D. Efrén Jobin y que fue comercializado de 1948 a 1962, en número de 11.000 unidades.

    Ganó el Primer Premio en cinco competiciones sucesivas: 1950, 1951, 1952, 1953 y 1954.

    Consiguiendo el Technicum, certificado oficial de la Ecole d'Horlogerie du Locle.

    El número total de primeros premios conseguidos fue de 200, dos tercios de ellos primeros premios, así como cinco en la serie de honor.

    Batió pues, todos las marcas imaginables, resultando un caso único en la historia de la relojería, que transciende a su valor pecuniario y va más allá del material, convirtiéndose, posiblemente, en el más buscado de los relojes vintage.

















    Según los datos facilitados por Álvaro (Golipo). En 1949, Zenith concursó en Neuchâtel con dos ejemplares. Con un calibre 135 de serie para la categoría general y otro modificado para la individual.

    Ambos ejemplares rompieron el record existente de precisión en su categoría.

    En la General con 6,90 puntos en la Individual con 5,3 puntos.

    Los cronómetros Zenith, mejoraron en los años siguientes, en velocidad y rendimiento.













    Otra de las características que lo hace único fue su comercialización. Hemos visto como una cantidad muy considerable de prototipos elaborados para competir en las pruebas de cronometría, no fueron lanzados al público.

    Y en el supuesto de salir a la venta, fueron modificados para asegurar su robustez y resultar más económicos.

    Se mantiene que no es el caso del Zenith 135, que se distribuiría con apenas cambios.

    Según la información facilitada por Gopilo, sería al revés. Se habría adecuado un movimiento estándar a parámetros cronómetro.

    Inicialmente los calibres serían de color dorado (1948) y a partir de mediados de 1962 rodiados, plateados. Pero ello no ha resultado contrastado.

    Así, los dos ejemplares de Agustí, son dorados y su numeración es 4.217.377 el más moderno y el mío, ya con rodio, lleva el 4.250.520.

    Habiendo dado con un ejemplar dorado que lleva como numeración 4.518.393.






    El calibre Zenith 135, es un movimiento de carga manual con segundero a las seis, único en su familia.

    Se dice fue elaborado un prototipo con segundero central, pero jamás sería comercializado.

    El calibre mide 13,25 líneas (NO TRECE), que equivalen a 30mm x 5,00mm.

    Sus oscilaciones son de 18.000 A/h. Monta 19 rubíes, antichoque, lleva espiral Breguet y volante Guillaume de considerable tamaño, lo que le da su aire especial, junto con el órgano regulador en espiral, llamado también caracolillo, y obliga a la redistribución del parte del movimiento.

    Sobre las medidas exactas del volante, más adelante me pronunciaré.

    Teóricamente existió, se fabricó, un prototipo con segundero central: No localizado.

    Asimismo, se indica que fue fabricado otro prototipo que osciló a 21.600 A/h: No localizado.

    Las variantes que sí he podido localizar, hacen referencia al número de rubíes e independientemente del color de la pletina –siempre decorada con Côtes de Genève), a llevar marcado en los puentes el Chronométre o no.

    Sigo pensando que todos los ejemplares llevan la inscripción en francés, tanto en el dial como en el calibre y los que lo llevan en inglés (Chronometer) en la esfera, es que han sido objeto de restauración. Como será mi propio ejemplar.

    Las medidas de la caja oscilan de 36,5 a 38 mm. No obstante, he encontrado ejemplares de 34 mm con la caja Zenith-2000 a los que más adelante me referiré.

    Vamos pues con un ejemplar de 17 rubíes, cuyas fotografías me facilitó un buen Compañero, en el mes de febrero de 2010.

    El número del calibre es el 4.062.796, la propia Zenith, dató el calibre de 17 rubíes en el ¡¡¡ 10 de agosto de 1953 !!! por la caja. Se trata de un ejemplar dorado (hasta mediados de 1954). Posiblemente se trate, pues, de un calibre de stock montado en una caja más moderna.















    No he encontrado ejemplares con 18 rubíes. Dentro de la segunda variante, hallamos algunos ejemplares, en cuyo puente no consta la inscripción chronométre.

    Es el caso de este extraño Zenith 2000, como dije, con tamaño de caja un poco inferior al habitual: 34 mm.
















    Aparecen, de la misma manera, otros ejemplares marcados con el nombre conjunto de Zenith y Favre Leuba, con destino, muy posiblemente a la India. Están montados en caja Zenith 2000 y van con la pletina plateada marcada con el Chronométre.






















    Sobre el calibre base, nada he hallado y en el despiece de la manufactura, tampoco se indica el calibre sobre el que se basó ni se especifica sea intercambiable ninguna de sus partes con otro movimiento de la manufactura.

    Lo lógico, sería pensar que la Zenith tomó como base uno de sus calibres de pulsera más evolucionados de la época.

    Debemos olvidarnos de dos de los mejores calibres manuales coetáneos con parámetros cronómetro y marcados como tales algunos de ellos, el 120 y el 40T, por ser ambos posteriores.

    El calibre más manido, uno de los más robustos de la Zenith, sería el 106.

    No obstante, mi particular opinión es que el Sr. Jobin partió de los relojes de bolsillo.

    La distribución de los puentes se mantiene de manera muy semejante en la Zenith desde largo tiempo atrás y el regulador de caracol, si bien de manera no tan evolucionada, es abundante en dicho tipo de relojes, también en los primeros relojes de bolsillo, si bien con grosor (volumen, robustez) minúsculo en comparación con el del Zenith 135.

    Vamos a otra de sus características. Su enorme volante, sobre cuyo diámetro no encuentro unanimidad. Lo habitual es hablar de 14 mm; no obstante los más puristas indican que es ligeramente superior a los 13,5 mm: entre 13,70 y 13,80 mm.

    Por otro lado existe otra teoría que ya expuse en su día, que daría nombre al calibre.

    Las medidas serían, al menos en los ejemplares proyectados e inicialmente: 13,5mm (135). Medidas que coinciden, no solo con el volante del Peseux 260, también con los del Longines 30B e incluso con las medidas del Zenith 731 (Patata).

    El volante está provisto de estudiados pivotes para ser compensado al milómetro.

    Su generoso tamaño responde a la teoría ya indicada: “la precisión de un movimiento es proporcional al tamaño de su órgano regulador”.

    Consecuencia del tamaño del volante, fue preciso reestructurar el tren del movimiento para ubicarlo dentro de un diámetro de 30mm.

    De esta manera, a la rueda de los minutos, ya no podemos llamarla del centro, al haber sido desplazada.

    El tamaño del barrilete, es, asimismo, de gran tamaño. No para conseguir una mayor reserva de marcha como se viene repitiendo, si no para aplicar otra de las teorías del momento, una mayor y más regular distribución de la energía que transmite el muelle real.

    De esta manera, vemos un enorme rochete (aparenta salir de la pletina) que comunica con una rueda de la corona que aparenta minúscula.

    Todo ello, junto con los enormes y limpios rubíes, sin chatones, confiere una personalidad y belleza arrolladora al conjunto.

    Como ejemplos de la rueda de minutos descentrada, no solo encontramos los dichos y el Vostok 2809, al que me referiré con más detalle por su clara seemejanza con el Zenith. Entre, otros, el Citizen chronometer de mediados de los 62, que desarrollamos en su día y el Revue 81 (pero poco), que nunca hemos tratado.











    Y como se hace forzoso, nos referiremos al denominado "Cal 135 Ruso". El Vostok 2802. En sus versiones Vostok Precision y Volna, llamado -asimismo- Precision o Chronometer.

    En la Vostok se fabricaron –durante la década de los 60- los únicos relojes de pulsera con certificación (interna) cronómetro de la Unión Soviética, basados todos ellos en el calibre Vostok 2809, que recibieron distintos nombres: Volna, Almaz y Vostok Precision.

    Según el Dr. Rafft, lo Almaz son los Vostok que no pasaron las pruebas cronométricas. Veremos como no acaba de ser cierto del todo.





    VOLNA PRECISION





    ALMAZ. NO HE ENCONTRADO NINGUNO “PRECISION“.
    LOS POCOS EJEMPLARES VISTOS, CON CALIBRE 2809 APARENTAN UN MATRIMONIO DE UN VOLNA CON ESFERA ALMAZ, AL QUE SIQUIERA SE HAN CORREGIDO EL NÚMERO DE RUBÍES, QUE ES DE 18 EN LOS ALMAZ.









    VOSTOK PRECISION


    Teóricamente a finales de 1950, la Vostok adquirió a la Zenith el calibre 135. Cosa que no me creo.

    El calibre, sería es menor al del Zenith, según el Ranfft, 12 líneas y media (28 mm), frente a las 13,25 (30 mm) líneas del primero. Y su altura, asimismo un poco inferior: 4,85mm frente a los 5mm del Zenith. Mismo número de alternancias (18.000 A/h) y reserva de carga 42 horas. Añade a la versión definitiva del Cal 135 (19 rubíes) 3 más, pasando a 22.

    Se trata de un ejemplar con segundero central, frente al 135 que siempre fue comercializado con segundos a las seis.

    En cuanto al tamaño del volante es muy similar. El Vostok, tiene un balance aproximado de unos 13 mm, no es mayor al del Zenith.

    He de decir que he tomado las medidas aproximadas sobre el Vostok, pero no he vuelto a abrir el 135, que de momento lo tengo muy mimado. P

    or supuesto que las medidas son aproximadas, ya que son tomadas sobre el reloj sin desmontar el calibre. La espiral –en ambos- es tipo Breguet.

    Efectivamente, la rueda de los minutos está absolutamente descentrada en ambos calibres, para dar cabida al enorme volante (no conozco la aleación del Vostok).

    El tamaño del rochete, a mi parecer, comparando fotografía del Zenith con el ruso en la mano, es mayor en el Zenith.

    El trinquete es diferente. En el Vostok tiene tres dientes de igual tamaño, en el Zenith dos.

    Finalmente, el órgano regulador, al que he bautizado como de “caracolillo”, me gusta la expresión y me recuerda a una planta cuyas flores son muy semejantes. Lleva el tope, recto, en la parte derecha. En el Zenith, curvado se apoya en la parte izquierda. El tope del soviético al ser más largo y proporcionalmente más delgado, suele quebrarse con más facilidad.

    EL 2802 sería desarrollado en 1957 (frente al 135 que lo sería en 1948), Y es clara inspiración del Zenith. Poco probable por no decir imposible que la Zenith vendiera tecnología a la Vostok en pleno auge del calibre y de la propia manufactura.

    Los calibres aparecen en ejemplares dorados y plateados y sin decoración en los puentes.

    Sus acabados –hay unanimidad- son mucho más toscos que los del Zenith.

    El Vostok, fue fabricado bajo estrictos controles internos de calidad, garantizando una exactitud de -4/+6 sg/día.

    Primeramente solo se aplicarían al Precision y con posterioridad a los Votok Volna y Vostok Almaz. Si bien a los últimos se aplicó unos controles menos rigurosos: -10/+20 sg/d

    Los “Volna”, son los ejemplares más habituales. Son o bien cromados o bien chapados en oro. Normalmente se encuentran en malas condiciones debido al grosor del cromado o chapado aplicados.

    Aparecen, asimismo, piezas sin el característico órgano regulador:
















    Calibre dorado



    El ejemplar del que ya enseñé el movimiento es un Volna Precision. Muestro ahora la cara.






























    Y después de la espera el ejemplar en cuestión.

    Caja de acero modelo Captain, (cajas reeditadas en 2010 en la colección homónima de la Zenith que monta Elite 670). C

    omo siempre calibre decorado con Côtes de Genève, muy limpio y en este caso rodiado. Segundero Guilloché, índices y agujas Dauphines de oro.

    Enseño el mismo ejemplar en oro de 18K, que saca como modelo el Sr. Zen, administrador de Forummontres. La numeración del Sr. Zen es 4.250.8XX (calibre plateado).










































































































    Con motivo del centenario de D. Efrén Jobin, para intentar aprovechar el tirón, se elaboró “otro Cal 135” por la actual Zenith: El ‘Class New Vintage 1955”.

    Nada que ver con el anterior. Monta Cal 689 Elite Cronometer.

    Se trata de una tirada limitada de 100 ejemplares (se regaló el número 100 a D. Efrén). Al final, todo indica se sacaron 250 ejemplares en oro rosa.

    Fue presentado en la Feria de Basilea de 2008.

























    Y para concluir, un intento para intentar plasmar los dos ejemplares de Tandetemps.










    Tantdetemps nos acompaña también esta serie de detalles del magnífico movimiento




     



     



     
     


     
     




    Varios ejemplares de la red:









    UN PORT ROYAL DE ORO DE 18K















    UN EJEMPLAR NOS EN CAJA ZENITH 2000















    UNA CAJA ORIGINAL CON SU GARANTÍA. SE CORRESPONDE A UNO DE LOS DOS FAVRE ENSEÑADOS.




    Última edición por tantdetemps; 04-ago-2011 a las 13:15
    __CURAE: CALAMUS ET GLADIUM

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos hilos
  • No puedes responder hilos
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •