Probando el Oris Aquis Depht Gauge en Mallorca

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Oris Depth Gauge en Mallorca

Fundada en 1904 Oris es ya una marca centenaria. Después de los avatares por los que pasó la industria relojera suiza en la década de los 70 llegó a pertenecer a ASUAG, embrión de lo que acabaría siendo Swatch Group, pero en 1982 fue comprada por su propio equipo directivo y hoy día sigue siendo una marca independiente. Desde 1985, antes incluso de que se recuperase el gusto por la relojería mecánica, Oris tomó la decisión de dedicarse exclusivamente a producir relojes mecánicos. Actualmente produce “más de cien mil unidades” al año, en palabras de su vicepresidente Philipp Käser, con quien más que una entrevista formal mantuve una conversación distendida acerca de una marca que consigue mantener su propia personalidad en un entorno más bien saturado de oferta.

Y estas son algunas de las cosas que me contó: Oris tiene una distribución de más de 3000 puntos de venta repartidos por todo el mundo, y si quisiéramos ser breves habría que contar los países donde *no* está presente, puesto que su red cubre prácticamente todo el Globo. Si aplicamos una media de sesenta relojes por punto de venta y año la producción debería ser bastante superior a esos cien mil mencionados, aunque ya quedó claro que lo era… Sus cuatro líneas de producto (Divers, Aire, Cultura y Motor) se van alternando en la primera posición en cuanto a ventas año tras año, lo que a mi modo de ver indica lo acertado de esa política. Por mercados, en Asia triunfa una línea clásica como es la de Cultura mientras que en Europa nos decantamos más por Divers, aunque las otras dos también han conocido los primeros puestos. Por último, y con respecto al siempre delicado asunto de los calibres y su suministro, Oris no tiene ningún problema en declarar que se provee en Sellita aunque sigue recibiendo movimientos de ETAsa, y eso es algo que se puede leer en su propia web: todos los movimientos descritos mencionan el calibre base. En definitiva y parafrasendo su propio slogan: Real people making real watches.

Oris International Diving Press Event badger

Pero lo que motiva de este artículo es que hace unos días Cronomar y Oris tuvieron a bien invitarme a una experiencia relojera realmente gratificante, y es que no todos los días recibes la propuesta de probar un diver en su propio elemento. Se trataba de la presentación a la Prensa internacional de los modelos de Oris mostrados en Basel 2013 con especial atención al modelo Depth Gauge, que está equipado con un sencillo a la vez que efectivo sistema de medición de la profundidad y que describiré más adelante. El caso es que aterricé en Mallorca con un tiempo excelente.

 

El hotel Hilton Sa Torre en Llucmajor

Traslado al hotel y la primera impresión no podía ser mejor: un entorno maravilloso para celebrar un cóctel de presentación tanto de las personas como de la marca y su línea Diver, así como del programa que íbamos a desarrollar (fácilmente memorizable, como se verá…)

 

Presentación

Cóctel de presentación Oris Divers en el pati del Arxiduc

 

 

 

 

Philipp Käsel y Rolf Studer

Rolf Studer, a la izquierda, y Philipp Käser, vicepresidentes de Oris fueron nuestros anfitriones.

 

 

 

 

Javier Pomar, de Cronomar

Javier Pomar, junto al equipo de Cronomar (el distribuidor de Oris para España) completaba el rendez-vous y se preocupaba de que todo estuviera en orden. Como he dicho, el programa era bien simple: al día siguiente embarcaríamos en una goleta donde conoceríamos en directo las novedades de la marca, recibiríamos una clase magistral de Anna von Boetticher, la apneísta recién adoptada por Oris como embajadora, y después probaríamos nuestros relojes directamente on the wild aplicando lo aprendido. Esto de patrocinar apneístas no es nuevo: hay que recordar aquí que uno de los pesos pesados entre los embajadores de Oris es el veterano Carlos Coste, poseedor de un montón de récords de apnea y cuya especialidad, debo reconocerlo, me pone los pelos de punta: estar hasta seis minutos (¡seis!) aguantando la respiración no es algo que así a priori (vale, ni a posteriori) me seduzca… pero no deja de ser una experiencia.

Aquis Depth Gauge para todos...

Efectivamente, esa batería de relojes todos iguales es el equipamiento oficial para estas 24 horas largas que íbamos a pasar juntos, aunque ya entonces nos sugirieron que los estudiáramos con atención durante este tiempo porque iban a volver a sus cajas una vez terminada la experiencia, así que había que ponerse manos a la obra cuanto antes.

Primer contacto con el Aquis Depht Gauge

Lo reconozco abiertamente: el primer contacto con el Aquis Depth Gauge fue un auténtico flechazo. Hasta ahora mi conocimiento de estos relojes se había limitado a ver de lejos los grandes (y ahora antiguos) Meistertaucher de titanio y 47mm con los clásicos colores “pepsi” y las esferas grabadas con aguas de distinto oleaje. Además, no soy muy amigo de armis salvo en una marca concreta, y prácticamente todos los relojes que tengo montan correa de cuero o caucho. Cierto es que el ADG tiene como equipamiento de serie un armis (contundente, como todos los Oris), pero las unidades que repartieron traían instalado un caucho junto con una hebilla regulable que hacían un conjunto verdaderamente cómodo y estéticamente muy atractivo. Además, el bisel cerámico mate y un tratamiento antirreflejos muy efectivo conformaban, a mi modo de ver, una pieza impactante…

Cap Rocat

Como ya era muy tarde para empezar a bucear, el programa preveía cenar en un lugar, cómo decirlo…

 

¿Maravilloso?

 

 

Vistas desde el restaurante Cap Rocat

¿Paradisíaco?

 

 

 

 

Restaurant Cap Rocat

Un buen comienzo

El caso es que, como casi siempre y sin desmerecer las estupendas viandas, lo mejor fue la compañía, charlando con los ya conocidos y conociendo interesante gente nueva. Gracias por la velada, vosotr@s sabéis quénes sois.

 

 

 

Embarcando en el ORIS / Southern Cross

 

Al día siguiente empezaba la, ehem, jornada de trabajo, y pocas veces se ha visto una tripulación tan bien dispuesta.

 

 

 

Retratando juguetes

¿Y qué hace un aficionado con “reloj nuevo” en un entorno poco habitual para él? Efectivamente, ponerse a sacar fotos más o menos artísticas de su juguete…

 

 

 

 

Oris Depth Gauge

… y más fotos artísticas

 

 

 

 

 

Los ojos del mar

… o del entorno, que invitaba.

 

 

 

 

 

Primer punto del orden del día: Explicación técnica de las dos estrellas de la fiesta, el ProDiver Pointer Moon y el Aquis Depth Gauge.

Detalle de la esfera Pointer Moon

El Oris ProDiver Pointer Moon es el primer reloj mecánico del mundo que indica la tabla de las mareas y el ciclo lunar de una ojeada mediante un singular diseño de la esfera, evitando así la necesidad para los buceadores de consultar continuamente manuales externos. Más o menos, la cosa es que hay mareas dos veces al día, cuya intensidad varía según la posición relativa de la luna respecto al sol, y siguen un ciclo regular (el lunar) de 29,5 días. La esfera del Pointer Moon indica (o se podría decir que predice) esa intensidad mediante una elipse dibujada en su esfera y una aguja que se mueve en sentido antihorario.Cuanto más ancha sea la zona de la elipse (a las seis y a las doce) más intensa será la marea. Lógicamente, existe una esfera para cada hemisferio (Norte o sur) según dónde vaya a ser usado el reloj.

Como anécdota decir que la bahía de Fundy, en la costa Este de Canadá, experimenta variaciones de hasta 17 metros entre los dos extremos y tiene registrado un récord histórico de más de 21… como un edificio de siete plantas, casi nada.

Diferencia de mareas en Fundy Bay

 

ProDiver Pointer Moon

El desarrollo de este reloj se hizo inspirado por el embajador de la marca y experimentado buceador comercial Roman Frischknecht. Tiene una caja de titanio de 49mm sumergible a 1000m, con corona roscada y bisel cerámico equipado con el sistema de seguridad patentado por Oris para evitar desplazamientos involuntarios. Monta un calibre mecánico automático Oris Cal. 761, basado en Sellita SW220, con la mencionada escala lunar y visualizador fecha a las 5 h. Tiene un aspecto imponente y se presenta en el clásico maletín impermeable tipo Peli. PVP 3000 francos suizos (Junio 2013)

Corte de la caja del Depth Gauge

Y el protagonista de la jornada: “mi” Aquis Depth Gauge. En pocas palabras: “Oris ha reunido sus conocimientos, su pericia y su destreza para producir el primer reloj de buceo que mide la profundidad, permitiendo que el agua penetre en el reloj.”
El cristal, de 4,5mm de grosor y con un canal en su canto, presenta un orificio a las 12 h. Al sumergirse, el aire dentro del canal se comprime permitiendo que el agua penetre en el mismo. Los ingenieros de Oris aplicaron la ley de Boyle Mariotte, que se puede resumir así: Cuando aumenta la presión, el volumen baja, mientras que si la presión disminuye el volumen aumenta” referido al gas (aire, en este caso). El resultado es una constante K:

Un ejemplo:
Si a una presión de 0,5 atmósferas el volumen es de 60 litros (0,5×60=30)

Según esta ley

A una presión de 1,0 atmósfera el volumen es de 30 litros (1,0×30=30)

A una presión de 1,5 atmósferas el volumen es de 20 litros (1,5×20=30)

Por lo que se mantiene la constante K (30, en este caso)

Su utilización más practica es precisamente en el mundo del buceo, donde mediante la aplicación de la ley se puede determinar la duración de una botella de aire comprimido y su rendimiento a determinada profundidad.

Más imágenes:

Otro corte

Un corte de la caja donde se puede ver la proporción del cristal con respecto al volumen total del reloj. Falta el bisel, pero se aprecia también la enorme junta que protege el interior de la entrada de agua. De paso podemos ver también el generoso diámetro de los agujeros para los pasadores: todo un instrumento. Detrás, la jeringa adaptada que se usará para el mantenimiento del canal.

 

Cristales con canal y entrada de agua

Distintos cristales donde se aprecia el orificio para la entrada del agua, que marcará la profundidad. Desconozco el motivo de los distintos colores. Tal vez sean pruebas o la previsión de ediciones limitadas en base a eso, pero creo que el amarillo es sin duda el más acertado.

 

 

Oris Aquis Depht Gauge

Y el conjunto completo. Ya lo he dicho: a mi me parece una pieza acertadísima. Mide 46mm de diámetro, pero es tan cómodo que no lo percibí como tal. Caja de acero, bisel de cerámica mate unidireccional y estanco hasta 500 metros: suficiente para la gran mayoría de inmersiones… especialmente si vas a hacer apnea. Algo que me llamó la atención desde el primer momento es la gran efectividad de la capa antirreflejos (por las dos caras) del cristal de zafiro. Eso, y su esfera lisa, sin las características olas Oris. Monta un movimiento automático Oris 733 (Base Sellita SW 200-1) con fecha a las seis y 38 horas de reserva de marcha, y el precio a Junio 2013 es de 2800 €  (Actualización 2014: ¡ha bajado a 2.580 €!)

Ya metidos en harina, nos dispusimos a ver el resto de la colección Diver, o al menos la mayor parte de sus integrantes.

Colección Oris Diver

Examinando las piezas

 

 

 

 

 

Fotógrafos fotografiando a fotógrafos...

Small Second bisel verde

 

 

 

 

 

… sin olvidar los relojes femeninos. Pude saber que los Aquis para señora son auténticos best-sellers, especialmente los blancos.

Oris Diver Lady

 

 

 

 

Y no me extraña: personalmente pienso que el Aquis Date blanco de 43mm sin brillantes en los índices es un acierto, y más por 1300 € de PVP.

Anna von Boetticher

Y ese es precisamente el reloj que había elegido Anna von Boetticher para su propia equipación.

 

 

 

 

Impartiendo clases de apnea

Y así dio comienzo la clase magistral de apnea que nos ofreció mientras nos acercábamos al punto de inmersión. Básicamente la cosa consiste en aguantar la respiración tanto como puedas… No, en serio: el entrenamiento para practicar apnea es tan riguroso como lo pueda ser el de cualquier otro deporte extremo, pero es realmente dificil concentrar todo eso en una hora escasa justo antes de la prueba misma. Eso si, Anna es un dechado de simpatía que no se cansa de escenificar las inspiraciones y espiraciones tantas veces como haga falta para que al menos aprendamos algo de la mecánica.

Preparados para la acción

Una vez mentalizados tocaba meterse en el traje de neopreno que hábilmente nos había escogido la organización, pero voy a ahorrarme las imágenes de la maniobra propiamente dicha porque ya nos reímos bastante los que estábamos presentes. Alguno pidió un bote de grasa para hacer más fácil el deslizamiento, pero finalmente no fue necesario y el resultado es más o menos presentable:

 

 

 

DGoN: Depth Gauge on Neoprene

Saltamos a la lancha que nos acercará a la boya que ya está preparada en un punto concreto de la costa y mientras hacemos el trayecto vamos recordando las instrucciones de Anna, de las que a mí sólo me queda “no respires debajo de la superficie…” bueno, también que hay que respirar desde la parte baja de la caja torácica (“desde el estómago”), que no hay que hacer inspiraciones-espiraciones violentas antes de sumergirse y sobre todo pensar que existe en nuestros pulmones más oxígeno del que a priori creemos: generalmente espiramos el 70% del oxígeno que hemos inspirado, por lo que el entrenamiento de apnea consiste básicamente en ser consciente de ello y aprovecharlo.

Un poco de overbooking...

Llegando ya a nuestro destino, los del segundo turno vemos cómo la zona está más bien concurrida. Pero como son todos de la familia no va a haber ningún problema: hay sitio para todos.

Anna y una de mis compañeras de trayecto. Así, de partida, ya podemos ver la primera diferencia de técnica aparte del traje: ¿para qué llevar el snorkel en la boca si bajo el agua no lo necesitas?

Primeras sensaciones

Empezamos a trastear con las cámaras sumergibles que la organización ha tenido a bien incluir en el welcome pack (en realidad ya llevábamos como cientos de fotos sacadas en el barco, pero bueno…) y hay que decir que el resultado es sorprendentemente aceptable. Todos los veranos me prometo hacerme con una, pero como eso suele ocurrir hacie el final de las vacaciones parecería que fuera el día de la marmota porque cada año llego a la playa sin ella. Gracias a Oris esto ya está solucionado.

 

Diving hard :-P

Mi primera inmersión. Una de las enseñanzas de Anna fue que hay que descomprimir los oídos (“soplando” por la nariz tapada) desde el primer metro de bajada, pero yo empiezo tarde y el resultado no es el esperado…

 

Seven meter

 

… aunque llego a casi siete metros, y lo más importante: consigo sacar una foto medio enfocada para comprobar la buena legibilidad del Aquis Depth Gauge y su sistema del canal inundable. El color gris oscuro se diferencia perfectamente del fondo más claro permitiendo leer sin problemas la profundidad alcanzada. Una vez más, el tratamiento antirreflejos y/o la forma del zafiro evitan cualquier aberración.

Primera lección

Ya de subida, Anna parece decirme que no está mal, pero que hay que mejorar… Será que estoy poco entrenado o que no acabo de notar que todavía queda un montón de oxígeno en mis pulmones ¡pero de lo que tengo más ganas ahora es de sacar la cabeza fuera del agua y agarrar una buena bocanada de aire!

 

OrisDepthGauge_99999Por aquello de la pérdida de color cuanta más profundidad, lo cierto es que las fotos más bonitas se consiguen cerca de la superficie:

 

 

 

Oris Depth Gauge en Mallorca

Y ya no digo nada fuera del agua…

La mejor foto, sin duda

 

 

 

 

Todos a bordo. Y completos

Hora de regresar. A algunos hay que sacarlos del agua casi con amenazas, que por ellos seguían ahí hasta el anochecer.

Una vez a bordo de la lancha hacemos recuento tanto de buceadores como de relojes. Estamos todos.

 

 

… y final de trayecto para mí. El avión me estaba esperando al cabo de un par de horas para regresar -ahora sí- a casa.

Going back home...

Ya se lo dije a los responsables de la organización in situ, pero quiero repetirlo ahora de forma pública: creo que es el evento relojero mejor diseñado al que he asistido. No sólo por el placer de pasar un día de navegación en excelente compañía sino porque el entorno, las actividades pero sobre todo el acierto de ceder ni que sea por unas horas un reloj a cada participante ha hecho que nos hayamos formado una idea de primerísima mano tanto de la marca como del producto. No quiero dejar de mencionar mi agradecimiento a Cronomar en la persona de Margarita Bauzá y a Sandra Valdivia de Artelier por tratar a Relojes Especiales como un medio de comunicación más: creo sinceramente que están siendo pioneras en un camino que muchos otros todavía no han querido ver.

www.oris.ch/es

www.cronomar.es

 

About Author

Anton Vallverdú

Fundador, administrador y editor de Relojes Especiales. Le encanta lo que hace y se plantea como objetivo la difusión de la relojería mecánica.

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