| Los inicios
Helmut Sinn fue piloto de reconocimiento de la LuftWaffe durante la Segunda Guerra Mundial. En la década de los 50 empezó a fabricar instrumental de vuelo y relojes de panel -"BordUhren"-, y en 1961se inició en la producción de los relojes de pulsera con la idea de desarrollar unas líneas de relojes que pudieran trabajar bajo las condiciones más adversas, y que por su especialización bien merecen la denominación de "instrumentos profesionales". Actualmente forman parte del equipo oficial de varios cuerpos de élite, desde militares a equipos de rescate y emergencias. Su modelo 156 "Military" fue durante unos años el reloj oficial de las Fuerzas Aéreas Alemanas, siendo el actual proveedor Tutima, aunque monta el mismo Lemania 5100 del Sinn 156.
Herr Sinn también era aficionado a los Breitling,
y está documentado que a finales de los 70 intentó
comprar la firma cuando un Willy Breitling viejo, enfermo
y convencido de que la marea japonesa del cuarzo acabaría
con la relojería mecánica, intentaba salirse
del negocio ya en su tercera generación y con
graves problemas financieros. Fue Ernest Schneider,
un antiguo piloto suizo, quien finalmente se hizo con
los derechos del nombre Breitling, pero H. Sinn no se
marchó con las manos vacías. ¿Le
suena a alguien el modelo 903? ¿Se parece *mucho*
al Old Navitimer? Debería parecerse, ya que es
el mismo reloj. Debido a los acuciantes problemas económicos,
W. Breitling liquidó gran parte de los activos
antes de que Schneider comprara la marca, y Sinn consiguió
hacerse -a precio de ganga- con toda la maquinaria y
herramientas necesarias para producir el Navitimer (aquí,
alguna prueba...) Lamentablemente, el 903 manual
con movimiento Lemania 1873 ha dejado de fabricarse
recientemente y sólo queda el automático,
con un Valjoux 7750 bastante menos mítico aunque
igualmente fiable.
La actualidad
En 1994 la compañía cambió de manos y Lothar Schmidt, antiguo director de producción en IWC, "pilota" la notable expansión que la compañía ha experimentado desde entonces.
Sinn ha sido pionera en los últimos años
en campos como la microlubricación y la estanqueidad.
Varios modelos utilizan el gas inerte Argón para
crear un ambiente seco y anticorrosión dentro
de la caja del reloj, con una ventana - testigo conteniendo
sulfato de cobre en una de las asas, mientras que la
línea HYDRO se rellena literalmente de aceite
de silicona para evitar la refracción de la luz,
mejorando así la legibilidad bajo el agua, y
compensar la presión. La mayoría de los
relojes de Sinn presenta funciones de cronógrafo
y muchos de ellos añaden características
adicionales tales como resistencia al agua de 100 a
500 metros de profundidad o cajas de titanio según
los modelos, coronas roscadas, cristales de zafiro,
segundo huso horario -los UTC- o pulsómetro,
además de los más frecuentes taquímetros
o biseles (virolas) giratorios unidireccionales. La
última maravilla: el
756 FliegerChrono
La política comercial
La política comercial de Sinn es también
consecuencia de la idea de Herr Sinn de que había
que vender estos "relojes especiales" al mejor precio
posible. Filosofía que los nuevos gestores no
sólo han respetado, sino que incluso la han reforzado
(aunque hicieron algún "experimento"
). Así, la venta directa de fábrica
es el principal canal de distribución de la marca,
apoyada en una red muy restringida de "depots" en Alemania,
y muy pocos agentes alrededor del mundo (
en España es Cronotime) lo que hace
muy difícil comprar un ejemplar fuera de este
circuito. Además, Sinn pone muchas trabas para
que un distribuidor venda en otro país que no
sea el propio. La consecuencia inmediata de todo esto
es la "escasez" de relojes fuera de ese ámbito
y el desconocimiento de la marca por parte del aficionado
a los relojes mecánicos. Desconocimiento que
cada vez es menor gracias, entre otros, a foros como el nuestro. Una anécdota es que Time
Zone , el "super portal" de los relojes de pulsera,
empezó a venderlos a través de su web,
llegando a crear una afición y una difusión
de la marca en los Estados Unidos sin precedentes. Al
cabo de un tiempo tuvo que anunciar en sus páginas
que cesaba la venta por indicación expresa de
Sinn, que no dio mayores explicaciones. ¿Exceso
de demanda? ¿Voluntad de mantener un "perfil
bajo"? El hecho objetivo es que Sinn fabrica unos extraordinarios
relojes a unos precios impensables, lo que los hace
tremendamente atractivos a pesar de las dificultades.
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