Sí, sólo andabas llamando por teléfono a la gente p'a dar pol culo, que me lo ha dicho un pajaritoooo....
Claaaarroooo la princesa se fue a la cama a las 22:30, a las 10 de la mañana estaba como una rosa
A tí te llevaron al hotel, pero yo a las 8 de la mañana, me tuve que buscar la vida para llegar al San Blas, ya que las indicaciones de Marco para llegar al hotel, me resultaron poco "claras" en esas condiciones...
Él me dijo "tiapgahíalaizaquierdayluegototieso. Ta shupao" En ese momento lo ví claro: "Chomo, te vas a perder".

Luego tuve la lucidez, y el tino suficiente de lograr meter "San Blas Constantina" en los mapas del iphone y él de encontrarlo, y justo cuando acababa de terminar de calcular la ruta para llegar y yo empezando a aclararme, va el hijolagranputa y se me muereeeeeeee!!!.
Hala!! a patear pueblo cargao de todas las ginebras que no me pude acabar (porque maté unas cuantas, ehhh!!!) y con una caja de vino. Y cuesa p'arriba y cuesta p'abajo. En esas condiciones, de lao a lao y jadeando como un perro (para el que no lo sepa, lo del pueblo ese hace que Toledo parezca una auténtica mariconada) oteé una venerable anciana sacudiendo una alfombra a la puerta de su casa y cuando me fui a acercar a ella, se metió p'adentro, como es lógico, y sólo le tengo que agradecer que no llamara al marido y me pegara un tiro con la escopeta de caza.
Así que, no quedaba otra, había que seguir. Un simpático grupo de botelloneros, finalmente me indicaron como llegar al hotel, entre comentaríos del tipo "y este hilipolla de donde ha salío?".
Allí estaba, la madre de todas las cuestas... ánimo y para arriba. Cuando llego a la puerta del hotel
, el penúltimo escollo, el código de acceso para entrar.
En ese momento, sólo pude bendecir al bueno de Ari, por darme su papelito de la habitación con el código de entrada (yo, como soy taaaaan lisssssto, me lo había apuntado en las notas del iphone, y claro

ver desventura anterior). La vida me dio que antes de subirse a dormir me dio por comentarle que estaba con poca batería y él sí se había bajado el código escrito y me dio su papelito.
Total, que una vez dentro parecía que ya no podía pasar nada raro más.... pues no!!!
Estaba equivocado, al entrar, me encuentro a un tío más largo que un día sin pan, espatarrao en el sofá de la entrada, roncando como un búfalo.

Claro, el hombre de debía haber quedado sin voz de chillar el nombre de su compañero de habitación recorriendo los pasillos a las 6 de la mañana y debía de estar exhausto de aporrear las puertas para ver si encontraba su habitación, según publicó Europa Press. Según parece, el compañero, se subió antes y el número de habitación estaba en la llave, y por lo que se ve, no soy el único flaco de memoria
Nos cruzamos un "ñañañañañaggggggnosdí
as".
Por fin llegué a la habitación y besé el suelo como el Papa
Luego ganó Alonso y creo que ya no me pasó nada raro más en ese día...
Hasta aquí la parte no contada que se puede contar de la quedada de Constantina.
Menos mal que uno es un superviviente NATO
