Jaeger-LeCoultre Master Grande Tradition Grande Complication
Con la nueva Gran Complicación de la línea Master Grande Tradition, Jaeger-LeCoultre demuestra una vez más el profundo apego a sus raíces históricas y su interés por adaptar el savoir-faire relojero a los desarrollos más recientes y a los resultados de la investigación. Este guarda-tiempos innovador integra tres complicaciones que alían, con una elegancia magnífica e inigualable, las tradiciones más nobles con la tecnología de vanguardia: la repetición de minutos, el tourbillon volante y el calendario perpetuo sideral. Cada una de ellas es una complicación de pleno derecho que responde a las últimas exigencias relojeras mientras su extraordinaria síntesis revela un espíritu lírico que sigue siendo privilegio de los auténticos relojeros, cuya obra se consagra a su arte con intensidad plena.
Por primera vez, Jaeger-LeCoultre presenta una Gran Complicación en el seno de su línea Master Grande Tradition. Sin embargo, como protagonista en la esfera de la Alta Relojería, la Manufactura decidió no limitarse a la simple reproducción de un concepto histórico sino que quiso abordar nuevas opciones reinterpretándolo de manera totalmente inédita.
Según la tradición, una Gran Complicación está compuesta por tres complicaciones relojeras. La primera ofrece una información astronómica, como por ejemplo el calendario perpetuo, la segunda transmite una indicación sonora como la repetición de minutos, mientras que la tercera recurre por lo general a una o varias agujas suplementarias para liberar una indicación adicional, habitualmente un cronógrafo, aunque también puede incluir otra complicación importante y totalmente distinta como el tourbillon.
Sin embargo, en el recién nacido de la línea Master Grande Tradition, estas complicaciones no sólo coexisten en el interior de la caja redonda de oro blanco, sino también están inextricablemente unidas por un impulso casi poético: la quintaesencia de esta creación relojera sin igual reside, en efecto, en su sorprendente interpretación del tiempo astronómico para pulsera. Naturalmente, no podía estar dotado de un encanto más seductor que el palpitante corazón de un tourbillon volante que describe sus evoluciones en una esfera que representa la carta celeste del hemisferio septentrional.
Para exaltar plenamente el aspecto astronómico de la medida del tiempo, el tourbillon no indica el paso de la hora civil sino aquél de la hora sideral, cuya duración es casi cuatro minutos más corta que la hora solar. Un pequeño sol describe sus rotaciones sobre el contorno de la esfera, en la que destacan los signos del zodíaco y los doce meses del año en el exterior de la carta del cielo estrellado, indicando nuestra hora “oficial o civil”, conocida también como “tiempo solar medio”.
El nuevo Calibre Jaeger-LeCoultre 945 es un mecanismo extremadamente complejo compuesto por 527 piezas, todas ensambladas y ajustadas por las manos de un mismo relojero. En cuanto a la precisión, ésta se funda en los últimos avances tecnológicos: el tourbillon volante vela por la exactitud de la medición del tiempo con un escape de silicio de última generación, creado y perfeccionado especialmente para funcionar en el interior de una jaula de titanio ultraligera.
Además, este guarda-tiempos integra una repetición de minutos innovadora, cuyo sonido es emitido por dos timbres “cristal” fijados directamente sobre el cristal de zafiro. Equipada con martillos inéditos bautizados como “martillos de tropiezo”, la Gran Complicación emite un sonido absolutamente puro, con una plenitud sin precedentes y que se produce con tan sólo deslizar un gatillo.
La caja de oro blanco de diseño clásico y la decoración de los componentes del movimiento, realizada en absoluto respeto a la más alta tradición relojera, son una prueba irrefutable de la prodigiosa suma de técnicas y conocimientos adquiridos por la Manufactura a lo largo de sus 177 años de existencia en el ámbito de la Alta Relojería. No obstante, Jaeger-Lecoultre jamás ha cesado de asociar la escrupulosa observación de los savoir-faire históricos con un indomable espíritu innovador, como lo demuestra su escape ultramoderno de silicio. Esta alianza única confiere al Master Grande Tradition Grande Complication el rango de aspirante a los premios de innovación mecánica otorgados en los concursos anuales de relojería.
Al igual que las obras maestras relojeras de la era clásica, el Grande Complication es la expresión de un virtuosismo absoluto. En tiempos en que los relojes nacían uno tras otro en los bancos de un mismo artesano, el dominio de una sola complicación se consideraba una hazaña digna de elogio. Eran tan pocos los maestros capaces de asociar dos o tres mecanismoscomplejos en un mismo guarda-tiempos que éstos se podían contar con los dedos de una mano.
Hoy, es perfectamente legítimo recurrir a un concepto clásico para aportar la prueba de su maestría en el venerable arte relojero. No obstante, los maestros relojeros contemporáneos no sólo deben poseer un profundo conocimiento de la mecánica de sus guarda-tiempos y numerosos años de experiencia en la fabricación, acabado y ensamblado de los componentes más diminutos. También se exige de ellos que dispongan de una visión de conjunto que tenga en cuenta las propiedades, los efectos y las trampas de los nuevos materiales y de las técnicas de producción asistida por ordenador. Es por ello que en la actualidad, la construcción de una Gran Complicación en versión contemporánea representa una empresa tan extremadamente difícil y delicada como lo fuera en los siglos anteriores.
Los relojeros de Jaeger-LeCoultre han entrelazado íntimamente las tres complicaciones del Calibre Jaeger-LeCoultre 945, un movimiento íntegramente nuevo, especialmente creado y perfeccionado para garantizar las prestaciones técnicas más elevadas posibles. En esta interpretación de Gran Complicación, decidieron reemplazar la tradicional complicación cronógrafo con un tourbillon volante, la versión más compleja de este escape que desafía las leyes de la gravedad. En el corazón del mecanismo del reloj no sólo le otorgaron el papel de órgano regulador, sino también lo consideraron un elemento preponderante para la indicación de las horas. En efecto, el tourbillon desempeña el papel de la aguja de las horas para indicar el tiempo sideral en la esfera que reproduce la carta celeste del hemisferio septentrional. En su contorno, un sol efectúa una revolución de esfera en 24 horas exactas indicando los signos del zodíaco y los meses que figuran en una escala circular fijada a los bordes.
El Master Grande Tradition Grande Complication está íntegramente dedicado a la medición del tiempo astronómico. El elemento esencial para ello y la característica más sorprendente de este reloj es el tourbillon volante que cumple la función de aguja de las horas y no indica el tiempo civil, como los otros relojes de pulsera, sino la unidad empleada por los astrónomos para seguir la trayectoria de los cuerpos celestes: el tiempo sideral.
Fundamentalmente, la definición de un día corresponde a una rotación de la tierra en torno a su eje. En función del sistema de medida considerado, la astronomía distingue entre el día solar y el día sideral. Mientras el primero utiliza el sol como elemento de comparación, el segundo toma como punto de referencia otras estrellas fijas, más lejanas aún. Como la Tierra gira alrededor del sol y en torno a su propio eje, el día solar es ligeramente más largo que el día sideral, con una diferencia de un grado; es decir, de cuatro minutos aproximadamente.
Para destacar las ambiciones celestes que convierten el reloj en un instrumento perfecto para las observaciones astronómicas, también presenta un calendario zodiacal situado en el contorno de la esfera con la visualización de los meses, indicando la posición de las constelaciones durante todo el año mediante un calendario perpetuo que regula el sistema de visualización y de medición del tiempo.
El Master Grande Tradition Grande Complication es el único reloj de Alta Relojería que recurre a un tourbillon volante para indicar la hora sideral. Esta extraordinaria particularidad está activada por un complejo mecanismo situado bajo la esfera y subdividido en tres partes: el nivel inferior está compuesto por un disco que da una vuelta completa en 24 horas y por un sol que indica la hora civil en la parte externa. Está coronado por un segundo disco lacado en azul que ilustra la carta celeste del hemisferio septentrional sobre el que se fija el tourbillon volante. En esta construcción, el tourbillon volante se desplaza por encima del movimiento con la carta del cielo estrellado, la que a su vez está montada sobre un rodamiento de esferas y ocho rubíes para asegurar un funcionamiento perfecto.
Inversamente a la construcción tradicional, que incluye un puente inferior y un puente superior, un tourbillon volante está fijado únicamente por el lado del movimiento y sólo tiene un pivote. El tourbillon de la Gran Complicación está compuesto por 73 componentes alcanzando un diámetro de 12,42 milímetros y una altura de 3,85 milímetros. Confeccionado en titanio ultraligero, la jaula ha sido reducida a su más mínima expresión para ofrecer una vista panorámica del escape. Está montada sobre un rodamiento de esferas de cerámica que no necesita lubricación. El volante monometálico de 10 milímetros con sus tornillos de regulación y su espiral con curva terminal Breguet posee una inercia de 11×5 mg·cm2 y palpita a la elevada frecuencia de 4 Hertz.
De este modo, los componentes de silicio del escape están perfectamente visibles, al igual que el áncora con sus paletas integradas y que la rueda de escape. Esta última posee una forma totalmente inédita para responder a las exigencias más actuales en materia de ligereza y de funcionamiento. Por su parte, el áncora con paletas integradas posee una forma recta que le confiere mayores propiedades aerodinámicas. El uso de componentes de silicio, que hacen innecesaria la lubricación, mejora la precisión del reloj a largo plazo y reduce la inercia de los componentes en aproximadamente un tercio con respecto al acero comúnmente empleado. Estos perfeccionamientos permiten aumentar en más de un 15 por ciento el rendimiento global del escape.
Para proporcionar una indicación acústica de la hora, el Master Grande Tradition Grande Complication está dotado de una característica suplementaria –una complicación que de por sí haría de ella una pieza maestra- bajo la forma de un mecanismo que toca las horas, los cuartos y los minutos bajo petición.
La calidad acústica de un reloj de sonería depende en gran parte de los timbres, que son los elementos esenciales para la producción del sonido. Para emitir una sonoridad lo más pura y melodiosa posible, Jaeger-LeCoultre ha desarrollado un timbre íntegramente nuevo empleado por primera vez en el Master Minute Repeater presentado en 2007. Estos timbres están realizados en una aleación especial y están elaborados en una sola pieza. La sección es cuadrada y no redonda como habitualmente se acostumbra, con el fin de ofrecer al martillo una mayor superficie de contacto y la posibilidad de golpear con más fuerza.
Por lo general, la vibración de la caja del reloj amplía el sonido del timbre de repetición. Sin embargo, los expertos de la Manufactura recurrieron a un “altavoz” de naturaleza totalmente distinta, empleando un sistema patentado en el que los tacones de los timbres de cristal se fijan a un revestimiento metálico aplicado en el cristal de zafiro.
Cuando el usuario empuja el gatillo situado sobre el flanco de la caja de oro blanco, el observador puede apreciar la acción de los dos martillos a través del fondo de cristal de zafiro. Para ello, los relojeros inventaron un mecanismo particular denominado “martillos de tropiezo”, que mejora aún más las propiedades acústicas de la sonería y en lugar de recurrir a un martillo tradicional, inventaron una construcción de doble eje con una articulación especial sobre un brazo móvil; de forma que cuando el mecanismo se activa, los martillos se aceleran hasta entrar en contacto con un pequeño dedo que en ese momento libera un segundo brazo móvil que aumenta la potencia de los martillos justo antes del impacto. Esta geometría inédita permite utilizar aproximadamente el 80 por ciento de la energía procedente del muelle, mientras que los martillos tradicionales sólo transmiten entre el 10 y el 30 por ciento a los timbres.
El Calibre Jaeger-LeCoultre 945 de cuerda manual que acaba de ver la luz sella la unión entre el arte tradicional de la relojería y la tecnología contemporánea con una elegancia y un refinamiento sin igual: todos los componentes están decorados con motivos soleados, perlados, acaracolados o lucen un cepillado satinado para realzar la apariencia clásica de la construcción. Las piezas de acero están pulidas y achaflanadas, los tornillos de ajuste están azulados y los tornillos de fijación rodiados. Sin embargo, por el lado de la esfera del reloj, otra característica espectacular cautiva todas las miradas: el tourbillon volante está dotado con un escape hightech, que brilla con el profundo destello del silicio y contrasta con el pulido espectacular de la jaula del tourbillon de titanio grado 5.
Para demostrar la fiabilidad de su construcción, una vez ensamblado y puesto en su caja, el Master Grande Tradition Grande Complication es sometido a la prueba “Cronómetro 1000 horas” – una versión más extensa de la célebre prueba “1000 Hours Control” de Jaeger- LeCoultre-, que además tiene en cuenta todos los aspectos de los procedimientos oficiales de verificación de los cronómetros aplicados por el COSC.
El diseño de la caja respeta los códigos de la línea Master Grande Tradition y luce un aspecto clásico gracias a su estilo y sus materiales. El Master Grande Tradition Grande Complicación estará disponible en edición limitada a 75 piezas de oro blanco para rendir homenaje a la exclusividad de su movimiento de complejidad extraordinaria y a la infinidad de sutiles interacciones entre sus tres complicaciones, las que llegan al punto de establecer el imperativo de ser ensamblado y regulado por un único maestro relojero.
El Calibre Jaeger-LeCoultre 945 se alberga en una caja redonda de oro blanco cuyas asas pulidas y su fondo contrastan con la carrura cepillada. Mientras el fondo transparente permite admirar el movimiento de refinadísimos acabados, la esfera está cubierta con un cristal de zafiro rodeado por un bisel curvado que realza la apariencia tradicional, aumenta la seducción de este reloj de 44 milímetros de diámetro y disimula con elegancia su respetable altura de 15,6 milímetros.
Al ilustrar una gran parte del savoir-faire de Jaeger-Lecoultre en el ámbito de la Alta Relojería y reunirlo en un mismo guarda-tiempos, el Grande Complication merece, sin discusión alguna, formar parte de la colección Master Grande Tradition. Indudablemente, esta obra maestra encarna la quintaesencia de la relojería clásica asociada a soluciones tecnológicas de la vanguardia más avanzada.
Calibre Jaeger-LeCoultre: 945
Movimiento:
Cuerda Manual
Número de piezas : 527
Alternancias por hora : 28800
Reserva de marcha : 48 Horas
Rubíes : 49
Barrilete : 2
Alto : 12.62 mm
Funciones:
Horas - Minutos
Tourbillon
Voûte céleste (Bóveda celeste)
Repetición de minutos.
Mes
Indicación de 24 horas
Caja: Oro blanco 18 quilates
Hermeticidad : 5 ATM
Agujas: Dauphines
Brazalete:
Piel de aligátor
Hebilla ardillón 20.0 mm
ref gravee: 187,3,46,S
Precio: 290.000 €, serie limitada a 75 ejemplares.
Me parece una maravilla a un precio inalcanzable, me he quedado impresionado con el torbillon que gira alrededor de la esfera y que he entendido marca la hora sideral y no la civil, y también con los golpes que te indican la hora, alucinado lo que pueden hacer con un reloj mecánico![]()
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http://www.relojissimo.com/jaeger-le...-complication/

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