Pues no es fácil... porque el Omega que te hace dudar es para quitarse el sombrero.
Yo bebo los vientos por ambas marcas... y alguna otra más.
Mi consejo: Si no tienes ningún Rolex... ve a por uno... sino te pasará lo mismo que a wallace que sigue mirándolos con ojos golosos. Si no es tu primer Rolex... comprate el Omega que es un modelo muy especial.
Hay algo que suele funcionar: Piensa que has comprado uno cualquiera de los tres. Imaginalo en tu muñeca. Y piensa si echas de menos mucho más a cualquiera de los otros dos.
Eso si: Hagas lo que hagas... cuéntanos tu decisión y el porqué.
Un hombre con pereza es un reloj sin cuerda. Es una pena, pero yo tengo muy poca cuerda.